La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó una dura crítica contra analistas y opinadores a quienes acusó de construir narrativas de alarma y mentiras en torno a una reforma electoral que, subrayó, aún no ha sido redactada ni presentada oficialmente. Durante su conferencia matutina, la mandataria rechazó los señalamientos de autoritarismo y supuestas derrotas políticas que algunos sectores han intentado posicionar en el debate público.
Al responder a un cuestionamiento de la prensa , Sheinbaum puso en duda el origen de estas críticas y señaló que se trata de una reacción anticipada y sin sustento. En ese contexto, recordó que no existe un proyecto formal de reforma y cuestionó que los mismos actores que hoy se dicen preocupados por la democracia hayan guardado silencio ante irregularidades electorales ocurridas en el pasado.

La presidenta sostuvo que varios de estos comentaristas participaron activamente en campañas de desinformación contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador, particularmente durante el proceso electoral de 2006, y que ese comportamiento se repitió en los comicios de 2012 y 2018. Incluso recordó reuniones realizadas en la colonia Coyoacán para organizar estrategias mediáticas en contra del entonces candidato, las cuales —afirmó— no lograron imponerse frente a la voluntad popular.
Sheinbaum también desestimó los argumentos del exconsejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, quien prepara un libro en el que cuestiona la mayoría calificada obtenida por la llamada Cuarta Transformación en 2024. Aseguró que el proceso electoral cumplió con la normatividad vigente y que se aplicaron las mismas fórmulas legales utilizadas en elecciones anteriores.
Finalmente, la mandataria afirmó que los ataques responden a un intento por distorsionar la realidad y generar una percepción ficticia de rechazo social o autoritarismo, algo que —dijo— no corresponde con lo que ocurre en el país. Según Sheinbaum, estas narrativas persisten porque los hechos contradicen a quienes las promueven.


