Campesinas de la comunidad de San Felipe del Ocote, en Guerrero, enfrentaron a presuntos integrantes del grupo delictivo La familia michoacana el 5 de enero, lo que provocó el desplazamiento forzado de por lo menos 600 pobladores hacia la cabecera municipal.
“La mañana de ese viernes las mujeres lograron subir a la única camioneta disponible a niñas y niños para salvarles la vida, narró un joven integrante del Movimiento Apaxtlense Adrián Castrejón (MAAC), grupo de policías comunitarios que acudió en apoyo de los vecinos.
Explicó que el viaje de la cabecera de Apaxtla a la comunidad de San Felipe en automóvil toma casi dos horas. ‘Cuando nos avisaron nos trasladamos al pueblo, y en la carretera de terracería encontramos a un grupo de mujeres que al vernos se abrazaron y se orillaron. Pensaron que las íbamos a matar’”, publicó La Jornada.
Explicó que los sujetos armados llegaron al poblado la madrugada del viernes, y poco después de las seis de la mañana, desde un cerro, empezaron a disparar hasta llegar al pueblo. Cuatro lugareños fueron heridos, entre ellos una mujer que respondió el ataque.
Al llegar a San Felipe del Ocote, dijo el integrante del MAAC, “encontramos a muchos de sus habitantes escondidos, con mucho temor, por lo que apoyamos para llevarlos a las instalaciones del DIF municipal”.
Horas después de que llegaron los policías comunitarios, el Ejército Mexicano y agentes estatales, muchos vecinos de San Felipe huyeron a la cabecera municipal de Apaxtla, a Teloloapan y a otros lugares.
“Lo más triste y lo que da coraje es que la gente dejó sus animales, su maíz y sus pertenencias. Huyeron del pueblo con lo que traían”, expresó el joven. El sábado ocurrió un enfrentamiento entre los soldados que acudieron a vigilar el poblado y miembros de La familia michoacana, con saldo de un soldado herido y un pistolero muerto.
“Le pido al presidente protección y ayuda para nuestras comunidades. Muchos pueblos se quedan solos. Da tristeza, pero ni modo. No podemos hacer nada”, expresó un campesino, ya subido en uno de los vehículos.
Antes, en el DIF de Apaxtla, el comisario de San Felipe, Ángel Solís Flores, demandó al alcalde “que nos apoye con camiones para sacar la cosecha de maíz y los animales, porque son más 600 personas que emigraron por la violencia y no sabemos qué va a pasar”.
El 5 de enero, el munícipe de Apaxtla, Salvador Martínez Villalobos, denunció que la noche del jueves cuatro supuestos integrantes de La familia michoacana se llevaron a Moisés Sánchez, quien reparaba un camino con una retroexcavadora.
El edil dijo que se organizó con integrantes de la MAAC para buscarlo, al igual que la máquina, lo que provocó el ataque del grupo delictivo. Martínez Villalobos prometió a los desplazados hacer “todo lo que esté a nuestro alcance para que saquen sus cosechas, sus pertenencias y sus animalitos”.
Sin embargo, un vecino le dijo: “Queremos que el gobierno se quede en San Felipe, porque no vamos a poder sembrar (con la amenaza de los delincuentes)”. El edil respondió: “Si ponemos gente en Xochitepec (otro poblado con desplazados) y en San Felipe, ya no será fácil que nos presionen. El problema es que el contingente de las fuerzas armadas es poco”, añadió.
Una mujer señaló: “Ya no queremos volver. Consíganos un terreno aquí en Apaxtla, porque aquella gente va a volver y se va a vengar de nosotros”.


