(13 de octubre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- Organizaciones campesinas denunciaron que la propuesta de presupuesto para el ejercicio fiscal del año entrante, presentada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), encabezada por Luis Videgaray, busca disminuir el trato con los pequeños y medianos productores y criticaron que en lugar de eficientar y facilitar el acceso de estos a los programas y créditos para el campo, los hayan desaparecido.
Francisco Jiménez Pablo, dirigente de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CENPA) e integrante del Frente Indígena y Campesino de México (FICAM) declaró que a las organizaciones les preocupa que las reglas de operación presentadas en el presupuesto “base cero” estén encaminadas a desaparecer a las organizaciones sociales, limitando el de por sí raquítico diálogo que actualmente existe; pues de aprobarse como lo propone el Ejecutivo, “las organizaciones campesinas no serán, ni siquiera, instancias de gestión”.
Jiménez afirmó que actualmente, las organizaciones campesinas hacen labores que le corresponden al Estado, por lo que buscan que ser reconocidas como entes de interés público; sin embargo, según su lectura política de la propuesta de presupuesto, el Estado mexicano ha dado muestras de ir en sentido contrario y estar articulando su desconocimiento total.
El dirigente de la organización campesina afirmó que pese a este escenario, buscarán mantenerse cohesionados, pues “nos preocupan problemas como el despojo que se viene al campo, la acentuación en la concesión de mineras y todo lo que tiene que ver con la violación a derechos humanos, que se incrementará con una propuesta de presupuesto que pretende dejar sin recursos al campo”.
Guadalupe Martínez, dirigente del Consejo Nacional de Sociedades y Unidades con Campesinos y Colonos (CONSUCC), señaló que para el movimiento “El campo somos todos”, la propuesta de presupuesto a la baja, lastimará de manera directa a los pequeños y medianos productores y a las familias que sobreviven de lo que cosechan en el campo.
Criticó que aunque han solicitado información, la SHCP no les ha hecho saber el monto de los recortes ni en qué rubros y programas en específico se realizaron.
Indicó que a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), el gobierno de Peña Nieto tiene por obligación realizar un buen diseño de los programas para el agro mexicano, que tenga como objetivo elevar la productividad y competitividad para que los pequeños productores realmente generen recursos.
Agregó que como parte de las negociaciones que han implementado para tratar de que no se reduzcan los recursos al campo, ya buscan establecer mesas de diálogo con los titulares de las diversas secretarías de Estado involucradas en el tema, empezando con el recién llegado a la Sagarpa, José Eduardo Calzada Rovirosa.
Por consulta y respeto a las comunidades
El dirigente de la Unión General Obrera Campesina y Popular (UGOCP), Luis Gómez Garay, declaró que “uno de los problemas que hoy enfrenta el movimiento campesino, es que en el seno de la Cámara de Diputados, son muy pocos los legisladores vinculados con el campesinado”.
Agregó que existe una urgente necesidad de que se abran los espacios de discusión y diálogo para que de manera directa, las organizaciones puedan plantear sus propuestas, iniciativas y puntos de vista en relación a lo que el gobierno federal y el Legislativo deberían designar al campo vía presupuestal, además de otros que tienen que ver con la política social impulsada.
Para Juvenal Rodríguez Maldonado, representante de la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales (Red Mocaf), es importante que los colectivos forestales también sean tomados en cuenta en la planeación del ejercicio presupuestal y sostuvo que el concepto del presupuesto base cero, es un mero “pretexto” para que el Estado desaparezca programas sociales sobre los que no tiene control directo.
Expuso que, por ejemplo, la Comisión Nacional Forestal (Conafort), eliminó sin argumento alguno, programas para los que ya había lanzado convocatorias, haciendo pública su decisión solo a través de “comunicaciones informales” y so pretexto de que ya no hay recursos. Por lo que respecta al proyecto de presupuesto del año entrante, también documentaron la desaparición de otros tantos programas.
Rodríguez subrayó que además de su participación en el diseño del presupuesto, las organizaciones indígenas y campesinas exigen que su derecho a la consulta sea respetado y que se tomen en cuenta las decisiones de las comunidades antes de que los gobiernos estatales o el federal echen a andar cualquier proyecto que implique cambios en la forma de vida y organización de los pueblos originarios.
“La violencia, aunque no se diga, está presente”, advirtió.
Max Correa, también dirigente de la Central Campesina Cardenista (CCC) advirtió que el movimiento campesino buscará modificar de raíz la propuesta de Luis Videgaray como titular de Hacienda, pues las organizaciones que confluyen en el movimiento El campo es de todos, “no están de acuerdo con la estructura programática ni las composiciones presupuestales que propone el secretario de Hacienda”.
Anunció que buscarán cabildear con todos los grupos parlamentarios y con las comisiones que analizarán el tema para impedir que se materialicen los recortes presupuestales en la materia y en cambio, se enfoquen con mayor calidad para fortalecer la productividad y la competitividad de la agricultura familiar.
“Vamos con la idea de que en el articulado de la Ley de Egresos, queden plenamente establecidos los derechos y el reconocimiento de las organizaciones campesinas para participar como ejecutores de los programas productivos, sociales y culturales que tienen que ver con el campo”, afirmó.
Correa advirtió que defenderán todos los programas cabildeados en el Acuerdo nacional para el campo, de 2003, y que no permitirán retroceso alguno en la ejecución de los programas a través de las organizaciones ya que consideran que estas son de interés público.
Anunció que de manera articulada, los movimientos campesinos realizarán una “gran movilización” el próximo 27 de octubre: “vamos a movilizar nuestras propuestas, pero también a movilizar a nuestros militantes”, sostuvo.

