Arturo Zaldívar, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, afirmó que las cárceles de México están plagadas de gente pobre e “inocentes a los cuales se les fabricaron delitos por medio de la tortura”. En este sentido, el ministro aseguró que con estas personas el país tiene una “deuda terrible” en cuestión de Derechos Humanos.
Sobre esto último, Zaldívar aseveró que diversos órganos trabajan para que las personas vulnerables puedan tener acceso a una defensa digna que los represente.
“Impulsaremos como nunca, y lo seguiremos haciendo, la defensoría pública para que en todos los rincones del país haya abogadas y abogados del pueblo, que defiendan a la gente más desprotegida, más discriminada, más olvidada”.
Sobre los Derechos Humanos en materia penal, el magistrado dijo que la SCJN trabaja en una doctrina que establezca las razones por las que una detención puede ser válida. Además, respecto a la presunción de inocencia, la Corte ha establecido ciertas implicaciones que resulta obligatorias, entre ellas se encuentra el derecho de los acusados a ser trasladados inmediatamente al Ministerio Público, así como la prohibición de la tortura.

