Por Boca de Polen
Los proyectos de represas hidroeléctricas en el estado de Veracruz, algunos de los cuales ya han sido concretados y otros se encuentran en proceso, han inundado zonas rurales e indígenas a lo largo del estado. Así lo han expresado especialistas como Rosalinda Hidalgo Ledesma, miembro de LAVIDA (La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental) organización de análisis, denuncia y propuesta contra la devastación ambiental y en defensa de nuestro derecho a un ambiente sano.
Los especialistas han logrado ubicar cuatro proyectos principales de represas hidroeléctricas son:
- En la sierra de Zongolica poblado Nahua, es esta zona se desarrolla el Proyecto Hidráulico Veracruz.
- La Presa “El Naranjal” en los municipios de Amatlán, Iztazotitlan y Fortin, cerca de la zona de Córdova. Este proyecto es uno de los más ambiciosos.
- En la Cuenca del Bobos-Nautla, aquí se presentan mini hidroeléctricas que generarían entre 30 y 50 mega watts. Afectaría Veracruz y Puebla.
- Habitantes de los municipios de Coatepec, Jalcomulco, Apazapan y La Antigua se han manifestado por otro proyecto hidroeléctrico.
Para el desarrollo o construcción de estos proyecto no se consultó de manera previa e informada a ninguna de las poblaciones, lo cual generó descontento y preocupación ante la amenazas a su territorio, además de consecuencias sociales y ambientales negativas. Además de este hecho, los indígenas nahuas de la sierra de Zongolica, han sufrido violaciones a sus derechos.
En respuesta al llamado Proyecto Hidroeléctrico Veracruz, quienes pertenecen a la LAVIDA comenzaron a organizarse para exigir reparación de daños, sin embargo la respuesta de las autoridades no ha sido favorable, por el contrario, como e otros casos parecidos ha existido represión desde el gobierno y un trato favorable hacia las empresas privadas que invierten millones de dólares en estos proyectos.


