Valentina Pérez Botero / @vpbotero3_0
(02 de agosto, 2013).- La cercanía genética entre humanos y ratones –compartimos el 99 por ciento de genes– permite que las investigaciones sobre la correlación entre sexo-estado de ánimo, sexo-actividad neuronal y sexo-inteligencia tengan mucho que aportarnos.
La doctora Benedetta Leuner sometió a dos grupos de ratones a variabilidad en la cantidad y frecuencia del sexo. A un grupo le permitió un acto sexual en 14 días (agudo), mientras al segundo le permitió tener la cantidad de sexo que deseara (crónico) durante el mismo lapso.
Las conclusiones del estudio, realizado en la Universidad de Princenton EE.UU, encontraron que los ratones en el grupo crónico aumentaron el número de conexiones entre neuronas, lo que se traduce en la parte práctica en un mejor tiempo de respuesta, mejor toma de decisiones, menor estrés y más versatilidad.
El grupo crónico, a comparación del agudo pudo sistemáticamente encontrar la salida más rápido en los laberintos y buscar comida con más habilidad; además se encontró en el grupo agudo mayores niveles de estrés y ansiedad.


