(03 de julio, 2015) Hace un par de días publicamos una nota sobre el caso de un bebé al que le habían extirpado uno de sus ojos aparentemente saludable en vez de quitarle el izquierdo que presentaba un tumor cancerígeno.
Fernando Jonathan Valdez, médico oftalmológico que realizó la operación se excusó diciendo que le había extraído el ojo derecho (el sano) porque detectó problemas de cáncer.
El día de ayer el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reconoció que dicho médico que extirpó el ojo derecho del bebé de un año en lugar del izquierdo, donde tenía un tumor, tomó la decisión incorrecta.
“Hoy se informa que de acuerdo con los resultados de los estudios y la evidencia histopatológica realizados por el Departamento de Anatomía Patológica del IMSS en Ciudad Obregón, se desprende que la decisión tomada por el médico que realizó la cirugía, no fue la correcta”, explicó el IMSS en un comunicado.
Fernando Valdez quedó suspendido de sus funciones profesionales tras una semana exacta desde que practicó la extracción del órgano. “Como se señaló, el médico se encuentra suspendido y bajo diversos procesos de investigación por el IMSS, el Órgano Interno de Control, la Procuraduría General de la República y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, quienes en su momento, determinarán las responsabilidades que correspondan”, precisó el Instituto.
En términos más complejos descritos en el documento emitido por el IMSS se establece que: El análisis microscópico dice que el tejido conectivo de la esclera no muestra alteraciones patológicas, la córnea no tiene cambios histológicos, la red trabecular tiene un aspecto histológico normal, igual que el cristalino y cuerpo ciliar.


