El nombre de Malintzin, la mujer indígena que durante siglos fue marcada como “la traidora”, empieza a ser contado desde otra voz: la de las mujeres de los pueblos originarios. Este martes 30 de septiembre, en la Mañanera del Pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la agenda “Mujeres del Maíz”, una serie de actividades culturales y académicas para reivindicar su papel como traductora, mediadora y constructora de acuerdos en un México atravesado por la guerra.
El poder de la traducción
No es casual que el anuncio ocurriera en el marco del Día Internacional de la Traducción. Malintzin, representó el poder de la palabra como puente entre mundos. Con su voz, facilitó alianzas en medio de la violencia, y su papel fue clave para que se establecieran acuerdos en tiempos de sangre y fuego. Ahora, su figura es reconocida como la madre de la resiliencia, no como el estigma que la historia patriarcal impuso.
Sheinbaum lo explicó así:
“Hemos venido trabajando en la reivindicación de las mujeres indígenas y en particular de Malintzin, a quien se le configuró como la traidora. Hemos estado reflexionando sobre este tema, y a partir de hoy presentamos una serie de eventos que llamamos Mujeres del Maíz”, dijo la mandataria.
Una agenda con rostro indígena
El programa “Mujeres del Maíz” se desplegará de aquí al final del año, con actos en el corazón cultural de la Ciudad de México:
- 12 de octubre, Zócalo: Danzas de la Malinche.
- 19 de octubre, FIL del Zócalo: Foro “Qué traidora ni qué la chingada”.
- 27 de noviembre, Palacio de Bellas Artes: Coloquio internacional “Malintzin: Mujer palabra”.
- Folleto digital “Las 400 mujeres”, editado por la Secretaría de las Mujeres.
- Cápsulas en Canal 22 y Radio Educación, nueve episodios sobre la importancia de Malintzin.
- Difusión en radios comunitarias, coordinadas por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas.
La secretaria general de Morena, Citlalli Hernández, acompañó la presentación, subrayando el objetivo:
“Devolver la dignidad a la historia de las mujeres indígenas y rescatar la memoria de quien supo hacer de la lengua un instrumento de resistencia”.
La madre de la palabra
En pleno Año de la Mujer Indígena, este homenaje cobra un carácter simbólico: Malintzin ya no es vista como la sombra de la traición, sino como la mujer que supo traducir la guerra en diálogo, y el enfrentamiento en acuerdos. En palabras de las organizadoras:
“Malintzin no se arrodilló ante la conquista: convirtió la lengua en su arma más poderosa”.
Con la agenda “Mujeres del Maíz”, el país busca que las nuevas generaciones aprendan a mirarla no desde el mito del castigo, sino desde la memoria de la resistencia.

