Alejandra Moreno /@achearta81
“Para que nuestros corazones permanezcan unidos debemos mantener nuestras tiendas separadas” – Proverbio árabe.
(19 de febrero, 2014).- LAT (Living apart together: viviendo separados pero juntos) es una nueva tendencia en la forma de hacer pareja .Famosos como Woody Allen y Mia Farrow, Tim Burton y su esposa, la actriz Helena Bonham Carter son algunos de los que se decidieron por esta alternativa. Son parejas que se aman y mantienen uniones estables, incluso matrimonios.
Comparten intereses, vacaciones y pasatiempos, y algunos hasta tienen hijos en común. ¿La diferencia? No viven juntos.
Algunos tenemos el deseo genuino de vivir en pareja, amamos a la persona con la que elegimos compartir nuestra vida, pero también amamos nuestra libertad. Si bien esta modalidad puede no resultar atractiva para la mayoría de las personas, a algunos de nosotros nos resulta irresistible o por lo menos la única opción viable para contraer matrimonio.
Tengo años de no compartir mi casa ni mi cama con alguien más. Estoy acostumbrada a pasar horas escribiendo en la computadora hasta altas horas de la noche, muchas veces me duermo con la televisión encendida, ceno en mi cama, tengo 2 perros a los que adoro y una niñita de 6 años que riega juguetes por toda la casa. Pero si bien todos esos hábitos y factores a mi alrededor podrían resultar insoportables para cualquiera que decidiera vivir conmigo, hay cosas a las que sé que no podría renunciar, no por falta de amor al otro sino por amor a mí misma.
1. Extrañarte
Necesito la emoción de saber que ya te veré, necesito extrañarte y necesito que me extrañes. Me gusta pensar qué me voy a poner ese día porque no es un día cualquiera, es el día que te veo. Me niego a renunciar a los nervios y las mariposas en la panza porque se acerca la hora de vernos.
2. Mis hábitos extraños
Me niego rotundamente a renunciar a las cosas freaks que suelo hacer cuando nadie me ve. Mascarillas, ver 7 capítulos seguidos de mi serie favorita, pasar horas en Facebook y Twitter riéndome, comer como si no hubiera un mañana, el perro en la cama, tener 6 horas de conversaciones pseudo filosóficas por teléfono, escuchar música de la que no me enorgullezco, y bailar, leer y dormirme a las 3 am, entre otros –tampoco voy a confesar todos, no exageremos).
3. Trabajo
Soy workaholic y mi oficina está en mi casa. Necesito estar sola, necesito estar concentrada y poder trabajar por horas sin interrupción.
4. Crianza
Educo a mi hija como quiero o puedo. Además, su personalidad y hábitos que unos días me resultan encantadores y me dan deseos de ahorcarla en otros, son sólo asunto mío.
5. Finanzas
Me gusta poder decidir cómo llevo las finanzas en mi casa y no tener que discutir por dinero con nadie más. Yo sé lo que compro y lo que no.
6. Pasión
Dicen que la rutina es el antídoto para la pasión. No quiero vernos aburridísimos haciendo lo mismo, en la misma cama cada noche y después al terminar regañarte por que otra vez no pagaste el recibo de la luz. Necesito saber que cuando tenemos sexo es porque moríamos por hacerlo no porque ya pasaron varios días y pues tenemos que cumplir.
7. Conversación
AMO que no podamos parar de hablar cuando nos vemos, porque el resto de los días nos nutrimos de experiencias, actividades y personas de nuestra vida diaria. Adoro tener una larga lista de cosas que platicarte y que me platiques siempre.
¿Egoísmo, miedo al compromiso?
Probablemente, y me encanta.
Ilustración: Times Of India


