(10 de diciembre, 2015).- Los gobiernos y la prensa internacional tienen a México muy presente en sus agendas debido a la serie de violaciones de los derechos humanos que se cometen en el país, pero sin duda el tema principal es la coyuntura del caso Ayotzinapa que desato el interés del parlamento europeo, mismo que al parecer bajó su fervor tras presiones por parte del gobierno de Enrique Peña Nieto.
Así lo hizo sentir la Oficina Ecuménica por la Paz y Justicia de Munich, Alemania, quien reprochó a la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo haber cedido a las “presiones diplomáticas” del gobierno mexicano para posponer el encuentro con el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), el pasado primero de diciembre.
Y es que se espera una reacción más enérgica por parte de ese organismo internacional el pasado 1 de diciembre, día donde le presentarían un informe de su trabajo en las investigaciones de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos.
Elena Valenciano, presidenta de dicha subcomisión, recibió una carta donde la Oficina Ecuménica calificó de “vergonzosa” la actuación de esa representación del Parlamento Europeo, al postergar dicho encuentro para “algún momento” después de la visita que prevén realizar a México algunos de sus integrantes, cuando la lógica indica que lo adecuado habría sido recibirlos antes.
Dicha reunión previa habría servido a la subcomisión no sólo para estar bien informada antes de emprender la visita, sino para demostrar públicamente el apoyo al “ejemplar trabajo de investigación” del GIEI, y la presente recita lo siguiente:
“Señora Valencia, y por extensión a todos sus colegas que han sido cómplices de esta maquinación de la diplomacia mexicana en Bruselas: queremos decirle lo mismo que hemos dicho a los funcionarios de la Comisión Europea: si lo que quieren es defender los negocios de las empresas europeas en México, propiciando con su silencio el llamado ‘buen clima de inversiones’, háganlo, están en su derecho; pero no intenten engañarnos diciendo que les interesa la defensa y promoción de los derechos humanos”.
También la misiva enuncia que con esa decisión el Parlamento Europeo se ha “alineado” con la Comisión Europea y los distintos gobiernos de la región, que desde un principio saludaron las falsas promesas de esclarecimiento de los hechos realizadas por el presidente de México, Enrique Peña Nieto.
“¿Acaso se ha cuestionado si después de esto podría usted ver a los ojos a los grandes referentes de la socialdemocracia, como Olof Palme, quienes no dudaron en ponerse de pie para luchar contra las injusticias?”, señala la carta.


