- La Presidenta Claudia Sheinbaum reconoció el enojo por la extinción de Luz y Fuerza del Centro durante el gobierno de Calderón, pero rechazó la entrada violenta a Los Pinos y el daño a su estatua: “No estoy de acuerdo con ningún acto que represente violencia”.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo distinguió entre el reclamo histórico de los extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro contra Felipe Calderón y los actos ocurridos en Los Pinos, donde manifestantes ingresaron al recinto y derribaron y decapitaron la estatua del expresidente. Aunque dijo comprender el enojo provocado por la extinción de la empresa pública, fue enfática en que ninguna inconformidad justifica recurrir a la violencia.
Los hechos ocurrieron el miércoles 30 de septiembre, después de una protesta contra Calderón por su participación en el Foro América Libre 2026. Un grupo de extrabajadores se trasladó posteriormente al Complejo Cultural Los Pinos, donde dañó la escultura del exmandatario y le desprendió la cabeza.
Sheinbaum condena la violencia: “No estoy de acuerdo”
Durante la conferencia matutina de este jueves, la Presidenta dejó clara su posición frente a lo ocurrido. Rechazó tanto el daño contra la estatua como la manera en que los manifestantes ingresaron a Los Pinos y sostuvo que los actos violentos deben condenarse independientemente de quién los realice.
“Yo no estoy de acuerdo con lo que hicieron con la estatua y que entraran como entraron a Los Pinos, no estoy de acuerdo. No estoy de acuerdo con ningún acto que represente violencia, ninguno”.
Sheinbaum incluso consideró que la forma en que se produjo la irrupción podría interpretarse como una provocación, pero separó esos hechos del conflicto laboral que se arrastra desde el sexenio de Calderón.
“Esta entrada que hicieron, este golpeteo, hasta provocación se me hace. Puedo entender el enojo que tienen trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas por la barbaridad que hizo Calderón de cerrar Luz y Fuerza del Centro como la cerró, sin ningún derecho para los trabajadores”.
La mandataria sostuvo que comprende el enojo existente entre los extrabajadores por la desaparición de Luz y Fuerza, pero insistió en que ese antecedente no legitima acciones violentas.
Luz y Fuerza: el origen de un conflicto que permanece 17 años después
El conflicto se remonta al 11 de octubre de 2009, cuando el gobierno de Felipe Calderón publicó el decreto que extinguió el organismo descentralizado Luz y Fuerza del Centro, encargado de prestar el servicio eléctrico en la zona central del país.
La decisión dejó sin empleo a más de 44 mil trabajadores, según cifras retomadas en el contexto de las protestas actuales, y provocó una prolongada batalla política, laboral y judicial encabezada por integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas.
Sheinbaum atribuyó aquella decisión a razones políticas relacionadas con la oposición del SME a los procesos de privatización del sector eléctrico. Esa interpretación corresponde a la Presidenta y forma parte de su valoración sobre la actuación del gobierno calderonista.
Pese a ello, la mandataria estableció un límite claro respecto a las formas de protesta:
“Eso hay que condenarlo siempre, porque si no se justifica la violencia, venga de donde venga, y eso no está bien”.
El SME se deslinda de la decapitación
Tras los hechos en Los Pinos, el propio Sindicato Mexicano de Electricistas se deslindó de la irrupción y de los daños a la estatua, y aseguró que fueron realizados por personas ajenas a su organización.
El sindicato informó que mientras ocurrieron los hechos integrantes de su Comité Central se encontraban en sus instalaciones de Insurgentes 98, donde participaban en la conmemoración del 20 aniversario de la Confederación Nacional de Jubilados, Pensionados y Adultos Mayores.
El SME recordó además que su oposición al decreto de extinción de Luz y Fuerza se desarrolló mediante marchas, mítines, plantones, huelgas de hambre y acciones judiciales, y reiteró su deslinde de lo ocurrido el miércoles.
Protesta contra Calderón terminó en Los Pinos
La movilización ocurrió en el contexto de la reaparición pública de Felipe Calderón en el Foro América Libre, encuentro realizado en la Ciudad de México en el que el expresidente cuestionó al actual Gobierno en materias como democracia, instituciones y seguridad.
Extrajadores de Luz y Fuerza protestaron inicialmente en las inmediaciones del encuentro y posteriormente recorrieron aproximadamente 2.5 kilómetros hasta Los Pinos, donde se produjeron los daños a la escultura.
Frente a esos hechos, Sheinbaum mantuvo separadas ambas cuestiones: reconoció la existencia del reclamo laboral contra Calderón por la extinción de Luz y Fuerza, pero rechazó expresamente la irrupción en Los Pinos y la destrucción de la estatua, bajo el principio que reiteró durante la conferencia: la violencia debe condenarse “venga de donde venga”.









