La reforma laboral de 40 horas ya fue publicada en el Diario Oficial de la Federación y comenzará a aplicarse de manera obligatoria a partir de enero de 2027. La reducción será progresiva: de 48 a 46 horas el primer año y así sucesivamente hasta llegar a 40 horas en 2030.
Uno de los puntos que más inquietud ha generado es si la nueva jornada garantizará dos días de descanso a la semana. La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que esto dependerá del tipo de empleo y de cómo esté distribuida la jornada.
¿Cuándo sí aplican los dos días de descanso?
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el acuerdo alcanzado contempla distintos esquemas laborales.
“El acuerdo al que se llegó, dependiendo de la característica del empleo, no necesariamente se trabajan 8 horas diarias y por lo tanto no están los dos días de descanso. Si se trabajan 8 horas diarias, entonces tienes los dos días de descanso, pero hay empleos que no son las ocho horas diarias. En ese aso se tienen que pagar las horas extras, entonces la distribución es distinta. Hay casos en los que incluso son 3 días de descanso. Entonces, por la variabilidad en el mundo laboral y en acuerdo con sindicatos y empleadores se eligió este esquema”.
En términos prácticos, si la jornada es de 8 horas diarias, el esquema contempla dos días de descanso semanal. Sin embargo, cuando la distribución de horas es distinta, los descansos pueden variar y deberán pagarse las horas extras correspondientes.
Así será la reducción hasta 2030
El nuevo modelo no entrará de golpe. El calendario aprobado establece:
- 2027: reducción de 48 a 46 horas semanales.
- Disminución de dos horas por año.
- 2030: jornada máxima de 40 horas semanales.
Actualmente, la legislación no especifica de forma automática los dos días obligatorios de descanso para todos los sectores, ya que la implementación dependerá de la naturaleza del empleo y de los acuerdos entre trabajadores y empleadores.
La reforma marca un cambio estructural en el mundo laboral mexicano, con un ajuste gradual que busca adaptar jornadas y esquemas productivos rumbo a la meta de 40 horas semanales en 2030.


