Claudia Sheinbaum calificó como una “regresión tremenda de los derechos laborales” la aprobación en Argentina de jornadas de trabajo de hasta 12 horas, y contrastó esa decisión con el proceso mexicano de reducción gradual de la semana laboral a 40 horas.
Durante la Conferencia del Pueblo en Palacio Nacional, la mandataria respondió a cuestionamientos de la prensa sobre los distintos modelos laborales en la región. Señaló que en el caso de México, la reforma será aplicada de manera progresiva y acompañada de evaluaciones técnicas permanentes.
Explicó que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en coordinación con el Instituto Mexicano del Seguro Social, realizarán análisis constantes para medir impactos positivos o áreas de ajuste. Recordó que la reducción será escalonada, disminuyendo dos horas por año hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030, lo que permitirá a las empresas planear la transición.

En contraste con el caso argentino, Sheinbaum sostuvo que el modelo mexicano prioriza el bienestar y la mejora en las condiciones de vida de las familias trabajadoras. Destacó que en los últimos años se han impulsado cambios estructurales como la eliminación de esquemas de subcontratación abusiva, el aumento sustancial del salario mínimo y ajustes al sistema de pensiones y reparto de utilidades.
Subrayó que la reforma laboral fue producto de consensos entre el sector empresarial, sindicatos y el gobierno, lo que —afirmó— refleja un proyecto que coloca en el centro a las y los trabajadores. “México va siempre a la vanguardia en América Latina”, expresó al defender el rumbo adoptado en materia de derechos laborales.


