(30 de noviembre, 2015).- La Iglesia católica emitió s punto de vista en cuanto al clima de austeridad en el que está inmerso el país por lo que criticó los elevados salarios de funcionarios públicos de alto rango como el de Enrique Peña Nieto luego de decir que el reparto de la riqueza beneficia sólo a una clase.
La crítica también llegó a funcionarios como los Ministros de la Suprema Corte, el gobernador del Banco de México y el Poder Judicial de la Federación.
“La palabrería basada en promesas de austeridad, uso responsable y transparente de los recursos, los integrantes de los Poderes de la Federación y de los órganos autónomos siguen en el reparto indecente de recursos, haciendo del oficio político un gran negocio”, se expuso en la Editorial del semanario Desde la Fe, que edita la Arquidiócesis de México.
En el escrito se reprochó que el Presupuesto de Egresos del 2016, que aprobó la Cámara de Diputados, mantenga los “altísimos y abusivos salarios”(sic) de la alta burocracia del País.
“Las percepciones a la alta burocracia son dignas de cortesanos, que parecen compensar a castas y no retribuir a empleados de una democracia. Para el Presidente de la República se asignan recursos mensuales máximos por 200 mil pesos, sin embargo, el presidencial parece ser un salario mínimo frente a las inverosímiles ganancias de otros ramos gubernamentales”, criticó.
El texto agregó que la ciudadanía rechaza los abusos de la clase política, que se aprovecha del cargo para obtener beneficios personales y hacer del oficio político “un gran negocio”.
Afirmó que los miembros de la “alta burocracia” son comparables a “cortesanos” que compensan sus castas y no retribuyen nada a sus “empleados”.
“Para el Presidente de la República se asignan recursos mensuales máximos por 200 mil pesos; sin embargo, el presidencial parece ser un salario mínimo frente a las inverosímiles ganancias de otros ramos gubernamentales. El caso de la Judicatura y del Poder Judicial de la Federación es especial porque (…) el ministro Presidente de la Corte tiene un sueldo base de más de 650 mil pesos mensuales, sin contar las prestaciones que elevan sus ingresos anuales en más de seis millones y medio de pesos”, reclamó
“La desfachatez y desvergüenza de la tabla de la Corte todavía carga a los mexicanos prestaciones de risa como aquélla por concepto o estímulo del Día de la Madre, ascendiendo a la discreta cantidad de mil pesos”, abundó.


