En el marco de su reunión plenaria, la bancada de Morena en la Cámara de Diputados discute su postura ante la elección del próximo presidente de la Mesa Directiva, un cargo que, por órden, le corresponde al Partido Acción Nacional (PAN). Sin embargo, en un movimiento que busca garantizar la estabilidad del Poder Legislativo, Morena y sus aliados han puesto en tela de juicio la posible candidatura de la panista Kenia López.

El coordinador de la bancada guinda, Ricardo Monreal, ha señalado que Morena, junto con el PVEM y el PT, intervendrá en la definición del perfil del legislador que encabece la Mesa Directiva. En un mensaje que resuena con la visión de la Cuarta Transformación, Monreal exigió que el próximo presidente o presidenta tenga “institucionalidad, respeto, conducción plural” y evite los discursos confrontacionales. El llamado a la prudencia y el respeto llega en un momento de tensión política, donde la oposición ha recurrido al conflicto estéril y los ataques a los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.

Un acuerdo en revisión: ¿quién debe presidir la Cámara?
La Ley Orgánica del Congreso General establece que la presidencia de la Cámara de Diputados debe ser rotativa, otorgando el cargo a los grupos parlamentarios con mayor número de legisladores que no lo hayan ejercido en el último año. Aunque el PAN es el partido que cumple con estos requisitos, el acuerdo de respetarlo no está por encima de la estabilidad política y el bienestar de la Nación.

Ante la situación, los legisladores de Morena, incluyendo a Dolores Padierna y Alfonso Ramírez Cuéllar, han levantado la voz para pedir al PAN que proponga a una persona que pueda trabajar por el bien de la República. La negativa a aceptar a Kenia López como presidenta de la Cámara de Diputados no es una confrontación, sino una búsqueda de un perfil que ponga los intereses de la gente por encima de los partidos. La elección, que requiere de dos terceras partes de los votos del Pleno, se llevará a cabo en los próximos días, y el objetivo es claro: un Poder Legislativo que trabaje por la consolidación del proyecto de transformación de la vida pública de México.


