Las personas que superan los 110 años tienen algo en común.
Misma que intriga a una población inusualmente alta en linfocitos T citóxicos CD4.
Es un tipo de célula inmunitaria que aparece dentro de grandes proporciones en quienes alcanzan edades extremas.
Así lo plantea un estudio de la revista Cell Reports.
Plantean qué dicha expansión celular podría estar asociada con la resistencia al cáncer y a otras enfermedades que están ligadas al envejecimiento.
Y es que no solo se exhiben por tener una supervivencia excepcional.
Por eso suelen mostrar resistencia a afecciones comunes en edades avanzadas entre ellas cardiopatias, demencia y cáncer.
A partir de estas características varios equipos de científicos intentan comprender que rasgos del sistema inmunitario podrían explicar por qué estas llegan tan lejos y conservan salud durante más tiempo.
“Nuestro estudio sugiere que, incluso en la vejez extrema, el sistema inmunológico aún puede adaptarse selectivamente”, afirman.









