Durante este fin de semana, en Puebla se registraron tres feminicidios. Una de las víctimas era menor de edad y presentaba huellas de tortura.
El domingo, se reportaron dos de los feminicidios por separado. Uno en el municipio de Tecali de Herrera y otro en Tecamachalco.
Los cuerpos de las dos víctimas fueron encontrados en terrenos baldíos y siguen sin ser reconocidas.
También en Tecamachalco, un grupo de agricultores denunciaron el hallazgo del cadáver de una menor de edad, que estaba entre los matorrales de un cerro perteneciente a la biósfera Cuicatlán-Tehuacán.
Personal de la Fiscalía General del Estado (FGE), se encargó del levantamiento del cuerpo e informaron que la menor presentaba huellas de tortura, por lo que fue trasladada al servicio médico forense de Tehuacán para la necropsia de rigor.
Mientras que el sábado, se encontró otra mujer sin vida, ahora en el paraje conocido como el Tzino, en el municipio de Tecali de Herrera.
La víctima de aproximadamente 30 años, tenía un disparo en el cuello y su cuerpo también fue arrojado a una zona de matorrales.
La mujer, quien presuntamente se dedicaba al sexoservicio, no ha sido identificada. Como señas particulares se refiere un tatuaje en forma de sol, con el nombre de “Ale”.
El mismo sábado, en la comunidad de San Diego Chalma, Yareli Correa, de 27 años de edad, también fue asesinada.
La mujer fue apuñalada por su propia cuñada, tras una discusión que fue presenciada por los vecinos.
Estos testigos aseguraron que Yareli y su cuñada discutían junto a la iglesia de Chalma. La agresora sacó un cuchillo y la atacó en varias ocasiones, para después huir del lugar en una camioneta.
Tras esto, los pobladores acudieron a ayudar a Yareli, a quien subieron a un taxi para trasladarla al hospital más cercano. Sin embargo, la mujer falleció en el trayecto, dejando huérfanas a dos niñas de 6 y 7 años de edad.
Al término del mes pasado, se perpetraron 12 feminicidios en diferentes municipios de la entidad, por lo que ahora el número se ha elevado a 15.
A pesar de esto, las autoridades continúan deteniendo la emisión de la Alerta de Violencia de Género para Puebla, argumentando que la implementación de estrategias ha contribuido a solucionar el problema, pero esto solo ha evidenciado la falta de trabajo entre las instituciones responsables.


