La Auditoría Superior de la Federación (ASF) urge a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) a investigar,si funcionarios de esta dependencia incurrieron en irregularidades al cerrar la compra del avión presidencial, con costo de 6 mil 547 millones de pesos.
Esto, después de que la auditoría de 2012 reportara inconsistencias en la adquisición de la aeronave, para la que se elaboró un estudio llamado ‘‘Adquisición de una aeronave de transporte estratégico para uso presidencial Estado Mayor’’, el cual no contó con las bases técnicas y económicas que evaluaran la inversión.
(Click en imagen para ver nota)
En tanto, la ASF indicó que el proceso de selección “fue regularizado” para adquirir el modelo B-787, para el cual se realizaron reuniones con las autoridades de la Fuerza Aérea de México, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y Banobras; sin embargo, la SEDENA compró el modelo Boeing B-787-8 , para el cual no se había seguido el debido proceso.
Por esta razón, la SEDENA decidió iniciar un proceso administrativo con archivo DE/496/2014SFP, con el cual se pretenden deslindar responsabilidades.
Así, la Sedena dio inicio al procedimiento administrativo DE/496/2014SFP para deslindar responsabilidades. Cabe señalar que el costo del nuevo avión presidencial se incrementó en más de 239 millones en sólo un año, al pasar de 6 mil 308 millones a 6 mil 547 millones de pesos.
Según el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2014, el Boeing 787-8, que será sustituido por el TP 01, costó 6 mil 547 millones 379 mil 439 pesos, lo que equivale a un incremento de 239 millones en sólo un año.


