(20 de marzo, 2014).- Crisis económica, nuevas legislaciones laborales, trabajos impagos, precarización, abusos, primer empleo, bajos salarios, inexperiencia: estas son algunas de las causas del por qué los jóvenes han decidido mandar al demonio a sus patrones y, de alguna manera, convertirse en sus propios jefes.
No obstante, “autoemplearse” y ser libre, no es una tarea fácil.
Un estudio de la consultoría IDC señala que, por lo menos, un 37.2 por ciento de los empleados en todo el mundo laboran de esta manera. Pero ser tú propio jefe (bajo la filosofía Do It Your Self, DIY), también conlleva una serie de obstáculos que demuestran que el paraíso de la libertad, también puede ser un impedimento en el crecimiento.
Una de ellas y, quizá lo más importante, es que la mayoría de estos chicos suelen ser considerados parte de las estructuras móviles de la empresa, quienes suelen aprovechan la flexibilidad de sus puestos para ahorrarse unos pesitos: por ejemplo, con este esquema saltan la Seguridad Social, prestamos, derecho a un salario fijo, derecho al sistema de salud, imposibilidad de comprar una vivienda, auto, estabilidad y derechos.
Un amigo que se ha convertido en una de las referencias más importantes de la nueva ola de periodistas que se gestan en el interior del país, Luis Chaparro, ha sufrido las consecuencias: a pesar de ser reconocido internacionalmente por haber denunciado la colusión de la DEA en el asesinato de Luis Camarena, entre otros reportajes, no siempre tiene un espacio donde meter los reportajes Gonzo que está acostumbrado a hacer.
Quizá, entre todos los trabajos que suele hacer en periódicos como Excelsior, Proceso, Spleen! Journal, El Universal, El Diario de Juárez, sólo hay uno que es fijo: en la revista Vice tiene una columna muy reconocida llamada Paso Norte.
De acuerdo con un estudio sobre Home-Office de la Universidad de Stanford, los trabajadores freelance son hasta 13 por ciento más productivos, sin necesidad de cumplir con horarios de oficina. Sin embargo, ello no asegura que la productividad se traduzca en mayores rendimientos económicos
¿Cómo trabajar en este esquema en sin morir en el intento?
Paciencia: en primer lugar, habría que considerar que la burocracia será siempre tu mayor obstáculo. Si eres de aquellos que no tienen mucha paciencia al lidiar con las autoridades de hacienda, siendo artista, filósofo, traductor o periodista influyente, ello no les interese en qué labores. Trata de llevar todos tus documentos en regla y si puedes, contrata a un contador público de confianza que lleve al día tus estados de cuenta. Si eres primerizo en la inscripción al RFC, te recomendamos llevar todos los documentos en regla: acta de nacimiento, identificación oficial y comprobante de domicilio (de preferencia mucho, porque a menudo te suelen regresar por esto). Además, procura llegar temprano a tus citas, suelen dejarte fuera si no llegar barriendo unos minutos.
Trata de tener asesoría a la hora de firmar un contrato: de vital importancia, es tener a alguna persona que te ayude a la hora de firmar un contrato. Lo más sugerente, es tener un abogado al lado o bien, en caso de que no lo puedas pagar, tener una copia de tu contrato antes de firmarlo para cualquier tipo de efecto legal. Es importantísimo que fijen fechas de pago, siempre tratando de mantener cordialidad en el trato, ya que muchas veces suelen tardar, casi, décadas en darte el dinero prometido.
Trata de ser lo más ordenado en tus gastos: si eres de los que te gustan las cervezas, las fiestas y la diversión estilo gore, ¡cuidado! Recuerda que no siempre tendrás un ingreso fijo, así que te recomendamos tener siempre mucha disciplina en los gastos y, de preferencia, tener un ahorro para las épocas de penuria. Así mismo, es recomendable asegurar los gastos primarios, como son: comida, renta (en caso de alquilar un piso), transporte, servicios básicos y gastos de operación en tu trabajo.
Trata de tener mucho cuidado en tener varias fuentes de ingreso: si lo que buscar es ser libre, tener un solo empleador reduce tus posibilidades de tener éxito y mejorar tus ofertas. Por ello, es recomendable que, al igual que como sucede en el mercado, variar tus posibilidades de oferta y demanda. Al tener un mayor número de compradores, lo que aumenta tu demanda de trabajo, siempre tendrás oportunidad de escoger cuál de ellos cumple más tus expectativas. No obstante, trata de ser cumplido con cada uno de ellos y, en el mayor de los casos, ser cortés aunque no cumplan con todo lo valioso de tu trabajo. Recuerda que la confianza que tú tengas y generes, será tu mayor carta de presentación.
Mantener siempre contacto con tus empleadores: una de las formas de estar vigente, sí, pero también de recibir retroalimentación para no sufrir descalabros, es tratar de estar siempre en contacto con ellos. La distancia sana, pero sin romper comunicaciones por largo tiempo, darán certeza de tu interés que ellos buscan.
Trata de mantener siempre la frente en alto pese a los fracasos: ser freelance no significa tener éxito por la simple movilidad laboral. Cuando recibas un batazo, trata de tener retroalimentación. Trata siempre de buscar sin descanso. El que alguien no quiera contratarte por ahora, no significa que tu chamba no sirva, significa que, si quieres establecer contacto con alguien, tendrás que mejorar en caso de que quieras estar ahí. Y si no es el caso, ¡al diablo, alguien más querrá tener tu chamba!


