Por Gloria Illescas / @Gloria3_0
En España el término dado a esta práctica es el de “cancaneo”, en los países de habla inglesa se utiliza el término dogging (cuando el encuentro es de carácter heterosexual) y cruising (cuando se trata de un encuentro homosexual); mientras tanto en México el término más aproximado es “echarse un rapidín” (que hace referencia a la necesidad de hacerlo rápido puesto que existe cierto peligro de ser atrapados en el acto).
¿Por qué tener sexo en un lugar público o de cierta forma inconveniente? Pueden ser muchos los motivos que lleven a realizar dicha práctica, motivos que bien pueden estar relacionados al aspecto económico (sobre todo si se trata de personas jóvenes), también el calor del momento (cuando no está premeditado y simplemente “se da”) o simplemente porque la sensación de peligro que implica ser descubierto puede resultar muy excitante para algunos, sobre todo para quienes gozan de la adrenalina; sin embargo, también existen quienes lo encuentran muy estresante e incómodo.
Los sitios más comunes donde se suele hacer son los parques, baños públicos, automóviles, la playa, habitaciones ajenas durante alguna reunión, etc.
Hace algunos años el código penal de varios estados todavía contemplaba el hacerlo como un delito menor que se clasificaba en la categoría de faltas a la moral, actualmente dicha ley se ha derogado en algunos lugares como el Distrito Federal.
De acuerdo al lugar donde se practique los riesgos simplemente pueden ir de una cuestión social hasta una higiénica. Realmente no es que esté mal o sea incorrecto hacerlo, simplemente se deben tomar las precauciones necesarias para que esta resulte una experiencia placentera que no moleste a los demás.


