- La Presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la postura de Alejandro “Alito” Moreno frente a la reforma de nacionalidad única, después de que Larry Rubin pidió públicamente al Senado rechazarla; el PRI terminó votando junto con PAN y MC contra la modificación constitucional, aprobada con 86 votos a favor y 42 en contra.
La discusión sobre quién puede gobernar México abrió un nuevo frente político. La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó este miércoles la posición de Alejandro “Alito” Moreno frente a la reforma de nacionalidad única, en medio de la intervención pública de Larry Rubin, presidente de American Society of Mexico, quien llamó a los senadores a rechazar la modificación constitucional.
El episodio ocurre después de que Rubin emprendiera públicamente una campaña contra la reforma, mientras el PRI de Alejandro Moreno terminó votando en el mismo sentido que PAN y Movimiento Ciudadano. En el Senado, los tres partidos opositores sumaron los 42 votos contra el proyecto, frente a los 86 votos que permitieron aprobarlo.
Larry Rubin pidió al Senado votar contra la reforma
Antes de la votación, Larry Rubin intervino abiertamente en la discusión pública. Como presidente de American Society of Mexico, pidió a los integrantes del Senado rechazar la reforma constitucional y sostuvo que la nacionalidad múltiple no implica necesariamente lealtades divididas.
Rubin planteó que “la doble nacionalidad no significa doble lealtad” y cuestionó que la modificación avanzara sin un Parlamento Abierto. También calificó la reforma como “discriminatoria” y argumentó que podía afectar los derechos políticos de mexicanos que poseen otra nacionalidad.
El dirigente de American Society había hecho llamados similares días antes. Entre sus argumentos sostuvo que contar con dos o más pasaportes “no afecta en absoluto temas de soberanía” y pidió directamente a legisladores reconsiderar el proyecto.
Alito y el PRI terminaron votando contra la nacionalidad única
La votación del Senado dejó definido el choque político: Morena, PVEM y PT respaldaron la reforma, mientras PRI, PAN y Movimiento Ciudadano votaron en contra.
El resultado fue de 86 votos a favor y 42 en contra, sin abstenciones. La modificación establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán tener únicamente la nacionalidad mexicana.
El PRI, encabezado por Alejandro Moreno, argumentó durante la discusión que poseer una segunda nacionalidad no convierte a una persona en enemiga de México y cuestionó que la lealtad hacia el país pueda establecerse a partir de un documento.
La posición coincidió en uno de sus puntos centrales con el argumento utilizado públicamente por Larry Rubin: ambos rechazaron que tener otra nacionalidad pueda interpretarse automáticamente como una segunda lealtad. Esa coincidencia forma parte del contexto de los cuestionamientos realizados por Sheinbaum.
American Society y Alito ya habían coincidido en otro encuentro
La relación política entre estos actores tiene además un antecedente reciente. En junio de 2026, Alejandro Moreno participó en la cena anual de American Society of Mexico, encuentro al que también asistieron dirigentes y legisladores de oposición como Jorge Romero, Ricardo Anaya y Lilly Téllez.
Aquella reunión también provocó cuestionamientos de Sheinbaum. Rubin respondió entonces que American Society mantenía una convocatoria plural y rechazó que la organización tuviera como objetivo perjudicar al Gobierno mexicano o la relación bilateral.
Ahora, la organización encabezada por Rubin volvió al centro de la discusión política por su oposición pública a la reforma de nacionalidad única.
La reforma no elimina la doble nacionalidad de los mexicanos
Frente a los argumentos de la oposición y de Rubin, Sheinbaum ha insistido en distinguir dos asuntos: la posibilidad de que cualquier mexicano tenga dos, tres o más nacionalidades y los requisitos para ocupar los principales cargos ejecutivos del país.
La reforma no elimina la doble nacionalidad para la población mexicana. Establece que una persona que aspire a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno capitalina deberá renunciar previamente a cualquier otra nacionalidad.
La Presidenta ya había defendido ese principio días antes:
“No puedes tener dos banderas, no puedes tener dos juramentos, solo tienes que tener uno. ¿Por qué? Porque es el cargo más importante de representación popular y representación del Estado mexicano.”
Sheinbaum vinculó directamente el requisito con la soberanía y la representación del Estado mexicano, mientras aseguró que los connacionales que viven fuera del país pueden conservar e incluso adquirir otra nacionalidad.
Tras la aprobación en el Senado, volvió a rechazar que se estén eliminando derechos a los mexicanos residentes en el extranjero y reiteró que la modificación se limita a quienes pretendan ocupar esos tres cargos ejecutivos.
86 votos llevan la reforma a los congresos locales
La modificación de los artículos 82, 116 y 122 constitucionales fue aprobada por mayoría calificada y ahora deberá completar el procedimiento correspondiente ante las legislaturas estatales.
El proyecto establece además que el nuevo requisito será aplicable a partir del proceso electoral de 2028. Quienes tengan otra nacionalidad y aspiren a alguno de los cargos contemplados deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro electoral y acreditar que terminó jurídicamente ese vínculo con el otro Estado.
Así, el choque alrededor de la reforma sumó un componente adicional: Larry Rubin pidió directamente a los senadores rechazarla, PRI, PAN y MC votaron contra ella y Sheinbaum colocó bajo cuestionamiento político la coincidencia de esos argumentos, mientras mantiene que el cambio constitucional no elimina la doble nacionalidad de los mexicanos, sino que establece nacionalidad única para quienes pretendan encabezar los principales gobiernos del país.









