Ante cuestionamientos sobre la entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina y si el reconocimiento debía celebrarse por tratarse de una mujer, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el género no puede ser el único criterio para valorar este tipo de distinciones y que, en estos casos, también intervienen otras consideraciones de carácter político y de visión.

Durante la Conferencia del Pueblo en Palacio Nacional, la mandataria reiteró su respaldo al avance de las mujeres en la vida pública, aunque aclaró que ello no implica una coincidencia automática en posturas o decisiones. Recordó que en distintos procesos electorales ha existido competencia entre mujeres con proyectos distintos, lo que demuestra que no todas las definiciones pasan exclusivamente por el género.
Sheinbaum ejemplificó que en elecciones presidenciales anteriores, pese a reconocer trayectorias personales, su voto se ha definido por criterios políticos y de proyecto, y no únicamente por la identidad de género de las candidaturas. En ese sentido, insistió en que el debate sobre el Nobel no debe reducirse a una sola variable.

Al ser cuestionada sobre si México debería fijar una postura oficial ante este tipo de reconocimientos internacionales, la presidenta remarcó que la política exterior del país se rige por principios constitucionales como la autodeterminación de los pueblos y la no intervención, establecidos en el artículo 89 de la Constitución.
Añadió que estos lineamientos obligan a todos los gobiernos mexicanos a conducirse con respeto a la igualdad jurídica de los Estados, la solución pacífica de controversias y la promoción de la paz, por lo que México mantiene una postura institucional de prudencia frente a decisiones que corresponden a otros países o instancias internacionales.
México cierra 54 frentes con Canadá y llega “blindado” al 2026 para la revisión del T-MEC


