Desde la Conferencia del Pueblo en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió a la prensa y aclaró que su propuesta de reforma electoral no elimina la representación proporcional en la Cámara de Diputados, sino que modifica el mecanismo de asignación para que los llamados “plurinominales” ya no provengan de listas definidas por los partidos, sino de resultados electorales y votación directa.
La mandataria explicó que en el caso del Senado sí se plantea desaparecer la lista nacional por partido, al considerar que la cámara alta tiene como función representar a las entidades federativas. La propuesta mantiene los dos senadores de mayoría por estado y el escaño asignado a la primera minoría, pero elimina la lista adicional para, dijo, recuperar el sentido original del Senado.

En cuanto a la Cámara de Diputados, detalló que continuará integrada por 500 legisladores: 300 electos por mayoría relativa en distritos federales y 200 por representación proporcional. Subrayó que estos 200 espacios no desaparecen ni se reduce su número. La diferencia radica en que dejarían de asignarse a partir de listas elaboradas por los partidos políticos.
Actualmente, los partidos registran listas por circunscripción ,Sheinbaum explicó que el país está dividido en cinco, y los lugares se reparten según el porcentaje de votación obtenido. Con la reforma, la asignación se mantendría con la misma fórmula establecida en la ley, pero los escaños se otorgarían, en parte, a los mejores segundos y terceros lugares de cada partido, y la otra parte mediante votación directa en cada circunscripción, lo que, afirmó, elimina la discrecionalidad partidista.
La presidenta sostuvo que esta modificación responde a una demanda ciudadana recurrente: desaparecer las listas plurinominales, aunque no la representación proporcional.
“No desaparece la fórmula ni el porcentaje que obtuvo cada partido; se mantiene exactamente igual”, insistió, al rechazar señalamientos de que la iniciativa busque instaurar un sistema de partido único.
La presidenta también defendió el recorte de 25% al gasto electoral, el cual —dijo— no implica eliminar al Instituto Nacional Electoral ni a los organismos locales, sino ajustar recursos, homologar salarios en entidades y reducir costos operativos, particularmente en el Senado. Señaló que hoy existen diferencias salariales significativas entre estados que podrían corregirse con una estructura más uniforme.
Ante cuestionamientos sobre posibles desacuerdos con partidos aliados, como el Verde, respondió que están en su derecho de no coincidir, pero dejó claro que no habrá negociación para regresar al esquema de listas.
“No vamos a cambiar la propuesta para mantener listas partidistas”, afirmó, al señalar que será la ciudadanía quien valore qué fuerzas políticas defienden el modelo actual y cuáles respaldan la modificación.
Para finalizar, reiteró que la reforma también contempla que la representación de mexicanos en el extranjero sea electa de manera directa, como parte de los ajustes orientados —según dijo— a fortalecer la participación ciudadana y reducir el costo de las elecciones.


