La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recibió este lunes en Palacio Nacional al titular de la FIFA, Gianni Infantino con el objetivo de supervisar que la organización de la Copa del Mundo 2026 no solo sea un éxito logístico, sino una verdadera fiesta para el pueblo.
A través de sus canales oficiales, la mandataria envió un mensaje de optimismo a la nación, asegurando que el evento del próximo 11 de junio marcará un hito en la historia deportiva del país. Con una visión inclusiva, Sheinbaum subrayó que la inauguración será excepcional y destacó que el Estado mexicano trabaja para que la derrama y el disfrute del torneo lleguen a todas y todos.
“Todo va a salir muy bien en el Mundial. Hay que echarle muchas porras a la Selección Nacional; todos con buena vibra en este Mundial”, expresó la Presidenta, llamando a la unidad popular en torno al representativo nacional.
Diplomacia deportiva y respeto a la investidura
Por su parte, Gianni Infantino se mostró entusiasmado por la colaboración con el Gobierno de México. En un gesto de cortesía hacia la primera mujer presidenta del país, el directivo le obsequió las tarjetas oficiales de la FIFA (amarilla y roja), comentando con humor que serían útiles “por si alguien se porta mal”, en un guiño a la firmeza con la que la mandataria conduce la política interna.
Infantino reconoció la calidez del pueblo mexicano y la importancia estratégica de las sedes nacionales, afirmando sentirse “muy feliz” de trabajar con la titular del Ejecutivo en un proyecto que calificó como una “fiesta para el éxito de México”.
Desde su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo había adelantado que la reunión serviría para revisar los avances en infraestructura y conectividad en las sedes nacionales. A diferencia de administraciones neoliberales que priorizaban el lucro de unos cuantos, el gobierno actual enfatiza que este Mundial debe dejar un legado social y fortalecer la imagen de un México que, en plena transformación, es capaz de liderar eventos de talla mundial sin comprometer su autonomía.
La coordinación entre el Gobierno de México y la FIFA continúa avanzando, con la promesa de que el 2026 no solo será un torneo de fútbol, sino una vitrina para mostrar al mundo la fortaleza y la alegría de un país que se sabe protagonista de su propia historia.


