La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que se abrió de manera automática una investigación sobre la estancia del hijo del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, en la residencia de la Embajada de México en Londres, durante el periodo en que él se desempeñaba como canciller.
El procedimiento fue activado por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, tras la presentación de solicitudes formales, y tiene como objetivo revisar si en el caso existió alguna posible falta legal o jurídica, conforme a lo que establece la normatividad vigente.
“Hubo solicitudes de que se abriera una investigación y así dice la ley, tiene que abrirse de manera automática. Lo que tiene que revisarse es si se violó alguna norma en ese sentido”, señaló la mandataria.
Revisión institucional sin prejuzgar
Sheinbaum dejó claro que el proceso no implica una conclusión anticipada, sino una revisión institucional para determinar si hubo incumplimiento normativo.
“Bueno, lo que hay que ver es si hubo alguna falta legal, jurídica y en todo caso normar si no existen esas normas. Normar las características de las Embajadas”, añadió.
La investigación busca establecer si la estancia del joven se ajustó a los lineamientos establecidos, particularmente en lo relacionado con el uso de instalaciones oficiales y posibles privilegios.
Contexto del caso y postura de Ebrard
El propio Marcelo Ebrard reconoció que su hijo, Marcelo Patrick Ebrard Ramos, residió aproximadamente seis meses en la sede diplomática entre 2021 y 2022, durante la gestión de Josefa González-Blanco como embajadora.
El funcionario explicó que la estancia ocurrió en el contexto de la pandemia de COVID-19 y que respondió a una preocupación personal como padre, asegurando que no hubo uso indebido de recursos.
“No veo en ello ningún abuso de mi parte, salvo la preocupación de un papá por un hijo. No usamos ningún recurso indebidamente”, afirmó.
Asimismo, relató que la presencia de su hijo en la residencia derivó de una invitación directa de la entonces embajadora.
“Tuve una conversación con Josefa, quien había sido designada embajadora y le dije: ‘Oye, va a estar por allá mi hijo porque quiere hacer unos estudios y yo tengo muchas reservas’, porque estábamos en plena pandemia. Y [ella] me dijo: ‘Mándamelo a la residencia y lo trato como un hijo, cuando menos el tiempo que sea indispensable”.
Marco normativo bajo análisis
El caso también pone en revisión el Código de Ética de la Secretaría de Relaciones Exteriores, firmado en 2021, que establece la obligación de no aprovecharse del cargo y evitar privilegios bajo cualquier circunstancia.
En ese sentido, la investigación deberá determinar si la situación se apegó a las reglas existentes o si es necesario ajustar los lineamientos para el uso de residencias diplomáticas.
Proceso en curso
La presidenta reiteró que corresponde a la Secretaría Anticorrupción llevar a cabo el análisis y emitir, en su momento, una resolución basada en los elementos jurídicos disponibles.
El procedimiento forma parte de los mecanismos institucionales para garantizar el cumplimiento de la ley en el servicio público, en un caso que ya se encuentra en etapa de revisión formal.


