Sheinbaum mantiene la base de seguridad de AMLO y suma inteligencia e investigación; destaca menos “puerta giratoria” tras cambio judicial

  • La Presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que mantiene la atención a las causas como eje heredado de López Obrador, pero reforzó inteligencia, investigación y coordinación con fiscalías; sostuvo que el cambio en el Poder Judicial también ha reducido la liberación inmediata de presuntos delincuentes.

La presidenta Claudia Sheinbaum descartó una ruptura con la estrategia de seguridad de Andrés Manuel López Obrador. Por el contrario, aseguró que su gobierno mantiene como principio central la atención a las causas de la violencia, pero explicó que durante su administración se han fortalecido dos componentes: la inteligencia y la investigación para concretar detenciones, además de señalar los efectos que, a su juicio, comienza a tener el cambio en el Poder Judicial para reducir la llamada “puerta giratoria”.

Al responder sobre las diferencias entre ambos gobiernos, Sheinbaum colocó primero las coincidencias: programas de Bienestar, atención territorial, oportunidades educativas y prevención del reclutamiento de jóvenes por organizaciones criminales. A esa base, explicó, su administración añadió una mayor coordinación de las capacidades de inteligencia de las instituciones federales y una relación más estrecha con la Fiscalía General de la República y las fiscalías estatales.

Coincidencia con AMLO: sin atender las causas no hay estrategia

La Presidenta rechazó reducir la política de seguridad a operativos y capturas. Explicó que los resultados en materia de homicidios no podrían entenderse sin una estrategia dirigida simultáneamente a evitar que adolescentes y jóvenes sean incorporados a grupos criminales.

“Bueno, nosotros coincidimos plenamente con el presidente López Obrador de que no puede haber estrategia de seguridad si no hay atención a las causas que provocan la violencia. Porque no solo es un asunto de detenciones, no solo. Tiene que ver necesariamente con evitar que los jóvenes se acerquen a los grupos delictivos.”

Sheinbaum señaló que el trabajo se ha intensificado territorialmente en 60 municipios del país y, particularmente, en 40 de ellos, donde el Gobierno federal busca intervenir con mayor fuerza para recuperar oportunidades para jóvenes que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad o que llegaron a involucrarse con estructuras delictivas.

La ampliación de la educación media superior forma parte de ese enfoque. La mandataria puso especial atención en el periodo de los 15 a los 18 años, una etapa que consideró particularmente sensible ante el abandono escolar, el consumo de drogas o el acercamiento a organizaciones criminales.

En ese punto ubicó también la continuidad de uno de los planteamientos centrales del gobierno anterior: “la seguridad es fruto de la justicia”, entendida tanto desde la justicia social como desde el funcionamiento del propio sistema de justicia.

Lo que Sheinbaum sumó: más inteligencia para llegar a las detenciones

Después de marcar las coincidencias con López Obrador, Sheinbaum explicó cuál considera el principal avance adicional de su administración: fortalecer las capacidades de inteligencia e investigación enfocadas en seguridad pública.

La nueva coordinación integra capacidades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Guardia Nacional, inteligencia naval e inteligencia militar, mientras el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) concentra buena parte de sus trabajos en investigaciones vinculadas con la seguridad pública.

La diferencia, explicó, está también en convertir esa información en investigaciones que puedan coadyuvar con el Ministerio Público y derivar en detenciones, mediante una coordinación más estrecha entre el Gabinete de Seguridad, la FGR y las fiscalías locales.

“Entonces esta parte de inteligencia e investigación, que coadyuva con el Ministerio Público, que hoy hay muchísima coordinación entre la Fiscalía General de la República y el Gabinete de Seguridad y las fiscalías estatales y el Gabinete de Seguridad, es, digamos, lo nuevo, lo novedoso o lo que hemos avanzado más que en el sexenio del presidente López Obrador. Y eso permite las detenciones.”

Así, Sheinbaum trazó una diferencia de énfasis entre ambas administraciones: mantener la prevención y atención a las causas, pero acompañarlas con mayor capacidad de investigación para identificar objetivos, construir casos y ejecutar detenciones.

“Ya no tenemos el mismo nivel de puerta giratoria”

La Presidenta añadió un tercer elemento a la ecuación y anticipó que generaría cuestionamientos entre sus opositores: los cambios en el Poder Judicial.

Sheinbaum aseguró que su gobierno ya analiza qué ocurre con las personas después de una detención y sostuvo que ha disminuido el fenómeno conocido como “puerta giratoria”, utilizado para describir casos en los que presuntos responsables recuperan rápidamente su libertad después de ser capturados.

“Y la otra, muy importante, no les va a gustar a nuestros detractores: el cambio en el Poder Judicial. El cambio en el Poder Judicial. Porque ahora estamos haciendo un estudio de cómo una detención, pues no sale al otro día el presunto delincuente.”

La mandataria hizo una precisión: el objetivo no es mantener a personas inocentes encarceladas, sino evitar que investigaciones y operativos terminen anulados por liberaciones injustificadas.

“Claro que no queremos que haya inocentes en la cárcel, no se trata de eso. Pero ya no tenemos el mismo nivel de puerta giratoria que se tenía hace unos años y eso tiene que ver con el Poder Judicial.”

Continuidad en las causas, refuerzo en investigación

La explicación de Sheinbaum dibuja así una estrategia construida sobre la base del sexenio de López Obrador, pero con nuevas herramientas operativas. La atención a las causas permanece en el centro mediante Bienestar, educación y trabajo territorial, mientras el Gobierno federal ha reforzado inteligencia, investigación y coordinación ministerial para traducir las indagatorias en detenciones.

A ello, la Presidenta agregó el nuevo escenario en el Poder Judicial, al que atribuyó una reducción en las liberaciones inmediatas de presuntos responsables.

La ruta planteada por Sheinbaum combina así prevención para evitar que los jóvenes lleguen a las organizaciones criminales, inteligencia para identificar y detener a quienes generan violencia y coordinación institucional para que los casos continúen dentro del sistema de justicia.

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