La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dio el banderazo de salida a un ambicioso programa para rehabilitar las carreteras federales del país, una acción que responde a una de las principales preocupaciones de la ciudadanía: los baches. Desde la desgastada carretera Lechería-Texcoco, la mandataria prometió una inversión inicial de 17 mil millones de pesos para la compra de nueva maquinaria, con el objetivo de dejar “al 100%” las vías federales para mediados de 2026.
Durante el anuncio, Sheinbaum reconoció que, aunque se podría pensar que la seguridad es el principal problema del país, las encuestas de opinión demuestran que, en muchos estados, la gente se preocupa más por el mal estado de las carreteras y calles. Esta afirmación es respaldada por la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (INEGI 2024), que indica que los baches son el principal problema que enfrenta el 81.7% de la población.

Inversión y maquinaria propia
El plan se centra en el uso de maquinaria propia, adquirida por el gobierno para reducir costos y hacer más eficientes los trabajos de reparación. Se han comprado 20 trenes de bacheo, y se tiene contemplada la inversión de 16 mil 924 millones de pesos adicionales para la compra de 152 máquinas más. La meta es que para finales del próximo año, cada estado cuente con al menos un tren de repavimentación, lo que permitirá realizar tanto bacheo superficial como repavimentación profunda.
El secretario de Infraestructura, Jesús Esteva, confirmó la inversión y la adquisición de la maquinaria, que se destinará a reparar los tramos carreteros más afectados. Este programa busca atacar un problema que afecta la vida diaria de millones de mexicanos y que, en palabras de la presidenta, es una prioridad para su gobierno.


