La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declaró que la decisión de Rubén Rocha Moya de solicitar nuevamente una licencia indefinida al Congreso del Estado de Sinaloa es «lo mejor para Sinaloa». Esta postura se da luego de que el gobernador no contara con el respaldo de la bancada de Morena ni del gobierno federal tras su intento de reinstalarse en el cargo.
En una breve entrevista a su llegada a la Supervisión de la línea 4 del Cablebús en la Ciudad de México, Sheinbaum Pardo señaló que la determinación del sinaloense fue estrictamente personal, al igual que su decisión previa de retomar el puesto por un lapso de 33 horas. Asimismo, precisó que no ha sostenido comunicación con Rocha Moya desde la primera ocasión en que solicitó separarse del gobierno estatal.
Cuestionada sobre si esta controversia y la falta de consulta previa impactan negativamente al partido o al movimiento de la Cuarta Transformación, la mandataria descartó cualquier afectación. Por otro lado, la presidenta evitó detallar quién asumirá la titularidad del gobierno interino en la entidad.
La controversia política se profundizó el pasado viernes, cuando Rocha Moya anunció sorpresivamente su regreso a la gubernatura. Su decisión provocó el rechazo de los mandatarios estatales de Morena, legisladores federales y la dirigencia del partido, quienes cerraron filas con la presidenta Sheinbaum.
En paralelo, la Secretaría de Gobernación (Segob) reiteró que la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas las investigaciones contra 10 funcionarios y exfuncionarios sinaloenses señalados por autoridades de Estados Unidos por presuntos nexos con el narcotráfico.
Tras 33 horas de tensión política, Rocha Moya difundió en redes sociales el documento entregado al Poder Legislativo local para formalizar su separación indefinida, acompañándolo del mensaje: «Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo».









