La Fundación Honoris Causa Unidos por un Mundo Mejor otorgó el reconocimiento como “el hombre del año 2017 en los derechos humanos” al sacerdote Alejandro Solalinde, director del albergue de protección a migrantes Hermanos en el Camino.
Al también activista, se le confirió la Medalla Iberoamericana Fundación Honoris Causa “por su incansable labor en la defensa y protección de las garantías de los migrantes”. Durante la ceremonia efectuada en el museo Memoria y Tolerancia, Solalinde dedicó el premio a las mujeres y condenó a todos aquellos que las agreden y a un gobierno “cómplice al que no le duelen los feminicidios y la violencia contra ellas”.
En su discurso también señaló a algunos representantes de la jerarquía católica por no hacer nada por los derechos del sector femenino. “Han hecho marchas por otras cosas y no por defender a las mujeres”.
En tanto, los integrantes del claustro doctoral de la fundación, aplaudieron la “valiente” labor del sacerdote y señalaron que “México necesita más gente como él para transformarse”. En el acto se entregó otra medalla a la joven Saskia Niño de Rivera, quien trabaja en favor de los menores que nacen en las cárceles; y dos doctorados honoris causa a Sharon Zaga, presidenta y cofundadora del museo Memoria y Tolerancia; y a Joaquín Quintana, presidente de Convivencia sin Violencia.


