Ante el agravamiento de las tensiones en Medio Oriente, la Secretaría de Relaciones Exteriores fijó postura y urgió a los actores involucrados a detener la confrontación armada y optar por canales diplomáticos que permitan reducir el riesgo de una crisis mayor.
La dependencia mexicana señaló que el uso de la fuerza podría profundizar las consecuencias humanitarias y afectar no solo a la población civil en la zona del conflicto, sino también la estabilidad internacional. En ese sentido, reiteró que la salida a la actual coyuntura debe construirse mediante el diálogo y la negociación entre las partes.

La Cancillería subrayó que la posición del país se sustenta en los principios constitucionales que rigen la política exterior mexicana, particularmente la solución pacífica de controversias y la promoción de la paz.
Asimismo, informó que las representaciones diplomáticas de México en la región mantienen comunicación constante con las y los connacionales que residen o se encuentran de tránsito en esos países, con el objetivo de brindar asistencia consular en caso de ser necesaria.
Rusia: ataque a Irán fue una agresión premeditada con consecuencias a gran escala


