Tarifas de 50% a productos canadienses por parte de EE. UU. podrían llegar a tribunales

  • El recurso a esa legislación ha generado dudas entre especialistas en comercio exterior

 

La nueva ronda de aranceles impuesta por el gobierno de Donald Trump a productos canadienses enfrenta cuestionamientos sobre su fundamento jurídico, luego de que Washington recurriera a una disposición comercial de 1930 que nunca había sido utilizada para establecer este tipo de gravámenes. La medida profundiza además el conflicto comercial entre Estados Unidos y Canadá tras el fracaso de las negociaciones bilaterales.

 

La administración estadunidense invocó la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930 para aplicar una tarifa de 50 por ciento a mercancías canadienses por un valor aproximado de 27 mil 600 millones de dólares. Washington argumenta que Canadá mantiene prácticas discriminatorias contra productos estadunidenses, particularmente en sectores como automóviles, bebidas alcohólicas y lácteos.

 

El recurso a esa legislación ha generado dudas entre especialistas en comercio exterior. La norma forma parte de un marco jurídico anterior a leyes posteriores que ampliaron las condiciones y procedimientos para que el Ejecutivo estadunidense impusiera restricciones comerciales. Algunos abogados consideran que su aplicación podría ser impugnada ante tribunales.

 

El debate ocurre después de que la Suprema Corte de Estados Unidos determinara en febrero que el presidente no podía utilizar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para establecer determinados aranceles. Ese precedente podría influir en futuras controversias sobre el alcance de las facultades presidenciales en materia comercial.

 

Canadá respondió al nuevo escenario con medidas equivalentes. A partir del 8 de septiembre aplicará aranceles de entre 15 y 50 por ciento a mercancías estadunidenses por 27 mil 600 millones de dólares canadienses, incluidos productos de acero, lácteos, electrodomésticos, equipo agrícola y electrónicos.

 

La disputa se intensificó después de que las conversaciones comerciales entre ambos gobiernos se interrumpieran. Ottawa mantiene abierta la posibilidad de retomar el diálogo, mientras sectores industriales enfrentan incertidumbre por el impacto de las tarifas sobre cadenas productivas integradas entre ambos países. En el sector automotriz, Trump también ha planteado elevar al 50 por ciento los aranceles a vehículos, camiones y componentes canadienses a partir de enero de 2027.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *