Televisa quiso fabricar una “testigo” contra la 4T: acusa a Julieta Ramírez de colaborar con EU, pero no puede mostrar su firma

  • N+ y Enrique Acevedo aseguran que Ramírez aceptó colaborar con autoridades de EU; la senadora exigió el documento firmado y la televisora sólo ha mostrado fragmentos sin acreditar públicamente su firma

Televisa, a través de N+, lanzó una acusación de alto calibre contra Julieta Ramírez: aseguró que la senadora con licencia de Morena es investigada en Estados Unidos y que habría aceptado proporcionar información a las autoridades de ese país mediante un acuerdo que podría otorgarle beneficios. Enrique Acevedo incluso calificó la información como “datos duros, verificables e incontrovertibles”. El problema apareció cuando Ramírez pidió algo elemental para sostener semejante afirmación: que mostraran el documento con su firma. Hasta ahora, en las publicaciones y emisiones de N+ disponibles públicamente, esa firma no ha sido exhibida. 

La polémica comenzó cuando N+ Focus aseguró haber tenido acceso a un proffer agreement entre autoridades estadounidenses y Ramírez. La primera publicación sostuvo que la morenista “es investigada por el gobierno de Estados Unidos” y presentó el documento como un acuerdo mediante el cual habría aceptado participar en una reunión para proporcionar información. Incluso atribuyó a Ramírez declaraciones escritas en primera persona sobre su supuesta aceptación. 

Acevedo habló de datos “incontrovertibles”; Ramírez pidió la firma

La respuesta de Julieta Ramírez fue directa. Negó haber suscrito el acuerdo, calificó la versión como una “farsa” y retó públicamente a la televisora a presentar la evidencia que, de existir en los términos difundidos, despejaría buena parte de la controversia.

“Exijo a N+, apelando a su ‘ética periodística’, que presenten el documento supuestamente firmado por una servidora para convertirme en ‘testigo’. Spoiler: no lo tienen porque no existe”, escribió la senadora con licencia. 

Acevedo salió entonces a defender el trabajo de la unidad de investigación de N+. El conductor aseguró que se trataba de “datos duros, verificables e incontrovertibles” que demostrarían que Ramírez y sus abogados buscaban un acuerdo de cooperación con fiscales estadounidenses. 

Pero la exigencia planteada por la legisladora quedó sobre la mesa: ¿dónde está su firma?

El País, al revisar el caso, consignó que el reportaje de N+ mostró extractos del supuesto acuerdo, pero no la firma de Ramírez ni alguna señal de su conformidad. La diferencia no es menor: que un documento mencione a una persona no acredita por sí solo que ésta lo haya firmado o aceptado. 

De un “acuerdo” a una “invitación unilateral”

Tras el desafío público de Ramírez, N+ regresó al tema la noche del 8 de septiembre. La televisora sostuvo que el documento en su poder contiene el nombre de la senadora, el de una autoridad federal estadounidense y el de un testigo colaborador. También reprodujo nuevos fragmentos atribuidos al documento. 

Sin embargo, durante esa segunda entrega apareció una definición particularmente relevante. El propio N+ describió el documento como una “invitación unilateral” del Departamento de Justicia estadounidense para que la persona investigada colabore proporcionando información. 

La formulación contrasta con la contundencia de la primera publicación. El 7 de septiembre, N+ presentó un “proffer agreement entre la oficina del condado de San Diego del Departamento de Justicia de Estados Unidos y Julieta Ramírez” y aseguró que ésta había aceptado participar en una reunión. Un día después, su explicación televisiva habló de una invitación unilateral. 

Y mientras la descripción cambiaba, la prueba reclamada por Ramírez seguía sin aparecer públicamente: su firma.

N+ insiste en que “confirma la aceptación”, todavía sin enseñar públicamente la firma

La controversia sumó un nuevo capítulo este miércoles 9 de septiembre. N+ publicó una nota cuyo arranque asegura que un documento en su poder “confirma la aceptación” de Ramírez para entregar información a autoridades estadounidenses. 

La televisora asegura que el documento incluye el nombre de Julieta Ramírez, el de un funcionario federal estadounidense y el de un testigo colaborador, y reproduce nuevamente una frase redactada en primera persona que atribuye a la senadora. 

Pero, nuevamente, en el material publicado por N+ que pudo revisar Revolución 3.0 no se exhibe la firma de Ramírez.

Más aún: en esa misma publicación N+ vuelve a describir el documento como “una invitación unilateral que hace el Departamento de Justicia para que la persona investigada colabore con información relevante”. 

Así, Televisa afirma que existe una aceptación mientras denomina al mismo documento una invitación unilateral, pero la evidencia que Ramírez exigió públicamente para resolver el punto central de la disputa continúa sin mostrarse en las piezas disponibles al público.

El señalamiento saltó de Televisa a otros medios

La primera versión no quedó encerrada en el noticiero. El señalamiento de N+ fue retomado por otros medios como una revelación sobre una supuesta investigación estadounidense y la intención de Ramírez de convertirse en testigo colaborador, amplificando una acusación cuya principal evidencia documental permanece bajo control de la propia televisora. 

Ramírez, por su parte, ha endurecido sus respuestas. Después de la segunda emisión difundió una imagen del documento mostrado por N+ y se burló de su presentación; también retomó en redes la histórica crítica a Televisa contenida en la canción Que no te haga bobo Jacobo, de Molotov. 

El intercambio, sin embargo, tiene un elemento verificable que rebasa las descalificaciones entre Acevedo y Ramírez: N+ asegura poseer el documento completo; Ramírez niega haberlo firmado y exige que se exhiba su firma; hasta la mañana de este 9 de septiembre, las publicaciones públicas revisadas no la muestran. 

Mucha contundencia al aire, una prueba todavía pendiente

Televisa y N+ han tenido dos emisiones y nuevas publicaciones para responder al cuestionamiento, y Acevedo ha defendido la investigación con la contundencia de quien asegura contar con información “verificable e incontrovertible”. Pero la controversia ya no depende de calificativos entre un periodista y una política.

Depende de una prueba concreta.

Si N+ sostiene que Julieta Ramírez aceptó un acuerdo para proporcionar información a las autoridades estadounidenses, la senadora ya colocó públicamente el estándar con el que rechaza esa versión: mostrar el documento que contenga su aceptación y su firma.

Hasta ahora, Televisa ha mostrado nombres, párrafos y fragmentos del supuesto documento; ha hablado primero de un acuerdo y después de una “invitación unilateral”; y este miércoles volvió a asegurar que existe una aceptación. Lo que no aparece en el material público revisado es justamente la firma de Julieta Ramírez que permita acreditar de manera pública que ella suscribió el documento que N+ utiliza como fundamento de su acusación. 

Y para una acusación presentada ante millones de personas como “datos duros, verificables e incontrovertibles”, ésa no es una ausencia menor.

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