El terremoto más fuerte que ha azotado a Venezuela en más de un siglo ha impactado al país en el momento de mayor fragilidad para sus ciudadanos. Tras años de una severa crisis económica y una emergencia humanitaria preexistente, el sismo no solo amenaza con derribar la infraestructura física, también asesta un golpe devastador al bienestar de una población que ya se encontraba al límite de sus capacidades.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró formalmente el estado de emergencia tras confirmar un saldo preliminar de al menos 32 personas fallecidas y 700 heridas, cifras que las autoridades temen sigan aumentando.
El Servicio Geológico de Estados Unidos estima que las pérdidas económicas podrían oscilar entre los 10 mil y los 100 mil millones de dólares, una cifra que en su límite superior equivale al tamaño de toda la economía venezolana.
Impacto en el día a día: la urgencia del bienestar ciudadano
Más allá de los fríos datos macroeconómicos, la verdadera catástrofe se mide en el impacto directo sobre la vida cotidiana de las y los venezolanos. La realidad del ciudadano de a pie ya era alarmante antes del sismo debido a que, según datos de las Naciones Unidas, en 2025 casi 8 millones de personas (aproximadamente un tercio de la población) ya requerían ayuda humanitaria para subsistir.
A esta situación se suma que, tras una década de presión encabezada por Estados Unidos, los servicios esenciales de salud, electricidad y agua potable carecen de la preparación necesaria para soportar la presión de una crisis de esta magnitud.
De igual forma, acciones cotidianas como conseguir medicamentos genéricos en las farmacias o abastecerse de combustible ya representaban un enorme desafío debido a la escasez crónica, y ahora la emergencia amenaza con estrangular por completo las ya debilitadas cadenas de suministro.
“Hemos activado toda la red de salud pública y privada del país, especialmente en las zonas más afectadas, para atender a los heridos durante este momento tan delicado para la población”, afirmó la presidenta encargada Rodríguez en un discurso televisado, anunciando además un grupo de alto nivel para tareas de búsqueda y rescate.
La experta sismóloga del Instituto Tecnológico de California, la Dra. Lucy Jones, advirtió a CNN que los fuertes temblores suelen detonar efectos en cadena como incendios por rupturas de tuberías de gas o daños eléctricos, eventos que históricamente duplican las pérdidas económicas provocadas por un gran terremoto.
Para la población venezolana, estos riesgos secundarios son doblemente peligrosos. Con una contracción acumulada del PIB de aproximadamente el 80 por ciento desde 2013, el Gobierno actual se enfrenta al enorme reto de sostener un sistema sanitario que podría verse desbordado de inmediato, al tiempo que carece de mecanismos financieros claros para costear la reconstrucción urbana.
Respuesta internacional: México envía misión humanitaria de urgencia
Ante la gravedad de la situación y el impacto directo en el bienestar de los afectados, la ayuda internacional ha comenzado a movilizarse. El Gobierno federal de México envió una robusta misión de asistencia desde la Base Aérea Militar de Santa Lucía, en el Estado de México. Dos aviones de transporte estratégico de la Fuerza Aérea Mexicana despegaron con un contingente de 261 efectivos, compuesto por 240 miembros del Ejército Mexicano, 11 de la Fuerza Aérea y 10 de la Guardia Nacional.
Este equipo incluye personal médico especializado entre doctores, enfermeros y camilleros, expertos en búsqueda y rescate urbano, y 18 binomios canófilos entrenados para localizar personas atrapadas en estructuras colapsadas. El cargamento inicial traslada 4.4 toneladas de herramientas y equipo especializado, junto a 2.7 toneladas de insumos médicos.
Adicionalmente, las autoridades mexicanas programaron el despegue de un avión de transporte pesado C-130 Hércules que sumará otras 8 toneladas de medicamentos y 4 toneladas de material de salvamento para reforzar las operaciones en el norte de Venezuela.
La incertidumbre sobre el estado de salud de los seres queridos representa otro golpe emocional para la comunidad. Por ello, la Cruz Roja Mexicana activó su programa internacional de Restablecimiento del Contacto entre Familiares, habilitando el número telefónico 56 45 85 32 74 para brindar orientación especializada a quienes buscan información sobre personas en la zona del desastre.
Con el objetivo de canalizar el apoyo solidario hacia las víctimas, la Cruz Roja Mexicana y diversas organizaciones civiles han habilitado mecanismos de recaudación de fondos y centros de acopio físicos para enviar ayuda humanitaria de urgencia y brindar soporte a los afectados.
La Cruz Roja Mexicana abrió la recepción de aportaciones financieras a través de su plataforma digital y mediante transferencias o depósitos bancarios directos. Para garantizar la correcta asignación de los recursos, la institución solicita a los donantes incluir la referencia SISMOS VENEZUELA.
Tras los sismos registrados este 24 de junio en Venezuela, Cruz Roja Mexicana brinda orientación a quienes buscan información sobre familiares o seres queridos en ese país.
Estamos para ayudarte. 🔴#CruzRojaMexicana #RCF #AcciónHumanitaria #Sismo #Venezuela #Mexico pic.twitter.com/jDmFoM0UMs
— Cruz Roja Mexicana IAP (@CruzRoja_MX) June 25, 2026
Por su parte, el Programa Casa Refugiados ha activado sus instalaciones como centro de acopio oficial para la recolección de insumos físicos que serán trasladados a territorio venezolano en los próximos días. Conscientes del impacto emocional que la tragedia genera entre los migrantes y residentes, el espacio también opera como un centro de apoyo psicosocial para la comunidad venezolana en México.
Las instalaciones se encuentran ubicadas en el Parque Ramón López Velarde, dentro de la colonia Roma Sur en la Ciudad de México. El horario de atención para recibir donaciones en especie y brindar acompañamiento es de 10:00 a 16:00 horas.

