(24 de octubre, 2015).- El tema de la tortura vivida en México reverbera a nivel internacional por organismos enfocados a defender los derechos fundamentales como lo es Amnistía Internacional quien de manera contundente expresó que el México hay “una epidemia de tortura” que alcanzó “niveles catastróficos en el año pasado, con más del doble de denuncias a nivel federal sobre casos de asfixia, violaciones y otros tipos de abuso sexual, choques eléctricos y golpizas”.
Pero también se hizo apología para Enrique Peña Nieto meta las manos ante esta desbordante situación que pareciera haber superado a las instituciones de este país, lo anterior fue expresado en el informe Promesas en el papel, impunidad diaria: la epidemia de tortura en México.
La organización de derechos humanos cuestionó que la dependencia federal no cuente con una “cifra dura” sobre el número de cargos presentados en 2014 contra los responsables de esos delitos.
También el organismo hizo un breve recuento histórico en donde subrayó que del primero de diciembre de 2005 al 30 de octubre de 2014 la dependencia recibió 4 mil 55 denuncias por esa práctica ilícita: en 2006, 23; un año después, 11; al siguiente, 15; en 2009, 20, y los tres años posteriores 22, 109 y 287, respectivamente. Para 2013, la cifra se disparó.
Del total de denuncias recibidas por la PGR, sólo mil 884 se encuentran en investigación. El grueso, mil 622, corresponden al año pasado.
La crítica tocó a la autoridad más alta del país quien se ha visto rebasada ya que no actúa, Enrique Peña Nieto no haya presentado al Congreso de la Unión una iniciativa de ley general sobre tortura, como primer paso para abordar la crisis, cuando se comprometió a ello.
“Una robusta ley general contra la tortura, que signifique más que palabras y asegure justicia para las víctimas, sería un buen primer paso para que México se recupere de la profunda crisis de derechos humanos en la que está inmerso”, indicó Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de AI.


