El pasado mes de junio, un ejemplar de jaguar (Panthera Onca) fue atropellada por un auto en la zona de Álvaro Obregón, Quintana Roo, pero con ayuda del gobierno federal y de asociaciones civiles, el enorme felino ha logrado ser reintroducido a su hábitat.
El jaguar tenía golpes, laceraciones y una fractura del omóplato en una de las extremidades delanteras que ameritaba ocho semanas de recuperación, por lo que, una vez transcurrido el tiempo, y al descartar posibles secuelas que impidieran su actividad física o conductual, se determinó su retorno a la naturaleza.
Previo a ser liberado, elementos de la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an, analizaron que el ejemplar podría adaptarse a la zona, donde además reforzará la salud genética de las poblaciones de jaguar que ya viven en la zona.
En todas las acciones de atención, cuidados y posterior reintroducción del jaguar a su hábitat natural participaron la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y el Jardín Zoológico Payo Obispo perteneciente al Ayuntamiento de Othón P. Blanco.
Además de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW), la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (PPA), el Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales de Quintana Roo y el Comité de Vigilancia del Ejido de Xhazil.
Con información de: Excélsior


