Luego del temblor registrado el pasado 2 de enero y las afectaciones reportadas en distintos municipios de Guerrero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que su administración ya no utiliza declaratorias de emergencia para atender desastres naturales, al señalar que actualmente existe un plan permanente que permite canalizar apoyos de manera inmediata y directa a la población afectada.

La mandataria explicó que este modelo de atención se sustenta en disposiciones legales, reglamentarias y operativas que sustituyen los esquemas del pasado, los cuales —dijo— estaban vinculados al Fondo de Desastres Naturales, mecanismo que fue eliminado tras detectarse retrasos en la entrega de recursos y prácticas de corrupción.
Sheinbaum subrayó que la ausencia de una declaratoria no limita la intervención del gobierno federal ni el respaldo a las entidades federativas, ya que las acciones de auxilio se activan de forma automática mediante los protocolos de Protección Civil y la participación de las Fuerzas Armadas, además de la entrega de apoyos directos a las autoridades locales y a las familias damnificadas.

En el caso de Guerrero, indicó que la atención se ha centrado en la evaluación de daños para identificar viviendas en riesgo, así como en la entrega de apoyos materiales y asistencia directa a la población afectada por el sismo, con el objetivo de atender de manera inmediata las necesidades más urgentes.
La presidenta afirmó que el gobierno federal mantiene una coordinación permanente con la administración estatal y las dependencias responsables de la atención a emergencias, y reiteró que, bajo este nuevo esquema, el respaldo a los estados está garantizado sin necesidad de recurrir a figuras administrativas que retrasen la respuesta ante desastres.


