“La triangulación de recursos públicos desde organismos gubernamentales hacia empresas ‘fantasma’, o que no tienen capacidad suficiente para hacer los trabajos encomendados, se ha realizado en muchas ocasiones por medio de universidades públicas”, indicó la fiscalización de la Cuenta Pública 2016 realizada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
En el informe general entregado el martes en la Cámara de Diputados, el ente revisor del gasto gubernamental indicó que “estas irregularidades surgen al amparo del artículo primero de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, que permite la asignación directa de contratos entre dependencias y entidades públicas”.
La ASF subrayó que se trata de un área donde se registra “recurrencia de prácticas que propician desvío de fondos públicos”, pues “en muchos casos no existe evidencia de la entrega de los bienes y servicios adquiridos por la entidad contratante, con una patente desviación de dinero”.
Como ejemplo de ello, el organismo mencionó el caso de los convenios celebrados entre la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y las universidades Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) y Autónoma de Nuevo León, los cuales fueron analizados en la auditoría identificada con la clave 408-DE.


