(18 de abril, 2015).- En febrero pasado los magistrados de la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) aprobaron por unanimidad proteger a cuatro parejas del mismo sexo que buscan unirse en matrimonio en el Estado de México.
El falló obligará a las autoridades estatales a casarlos y a hacer reformas al Código Civil para permitir que en el futuro, se puedan celebrar los matrimonios del mismo sexo en la entidad. producto de dicha resolución, este sábado Jessica y Gabriela se casaron en la Oficialía Numero 1 del Registro Civil de Toluca.
“No tengan miedo y no se preocupen por el qué dirán. A nosotros nadie nos da para comer, nosotros sacamos las fuerzas para lograr lo que queremos y ese es el motivo para realizar nuestros sueños”, dijo Gabriela después de sostener por primera vez el acta de matrimonio.
después de más de dos años de lucha jurídica, el movimiento Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual (LGBT) declaró que se trata de una victoria social que abre las puertas a todas las parejas del mismo sexo que quieran casarse, pero aclaró que previo al matrimonio tienen que ampararse.
“Es un triunfo de la sociedad que ahora sólo falta que se vea plasmado en las leyes. El gobernador Eruviel Ávila ya mandó a la legislatura una iniciativa para aprobar los matrimonios entre personas del mismo sexo y exigimos a los diputados de todos los partidos que la aprueben para hablar de verdadera justicia y equidad social”, dijo Israfil Filos, presidente de la Asociación Civil de Grupos Vulnerables.
La iniciativa solo plantea dos modificaciones, una al artículo 4.1Bis, en la cual se suprimen las palabras “hombre y mujer” (para unirse en matrimonio), por la de “personas” y el primer párrafo del 4.4 del mismo ordenamiento, en la que se especifica que para contraer matrimonio “las dos personas necesitan hablar cumplido dieciocho años”. El documento fue turnado a comités de dictamen para su análisis y se estima que pronto sea votada.
Patricia Mileres, activista y promotora de los derechos humanos, aseguró que en la entidad mexiquense alrededor del 10% de la población tiene una orientación sexual distinta al grueso de los habitantes, por lo cual una iniciativa en ese sentido favorecerá a un importante sector.
Los matrimonios entre personas del mismo sexo se abren paso en México, un país reputado como uno de los más machistas de América Latina, venciendo así resistencias de grupos conservadores que se manifiestan en contra.
En septiembre de 2000, Holanda se convirtió en el primer país del mundo que permitió los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Desde entonces, al menos 8 países europeos, 4 americanos y 2 de África y Oceanía, han aprobado los matrimonios homosexuales. Otros países permiten las uniones civiles, aunque no aceptan que se les denomine como matrimonio.
En México, cada vez una porción mayor de la sociedad está de acuerdo con la unión entre personas del mismo sexo. Entidades como el Distrito Federal, Quintana Roo, Oaxaca, Colima, Yucatán y Coahuila, han sentado importantes precedentes en este tema.
A contraposición, la alcaldía de Mexicali, ha impedido por cuarta ocasión el matrimonio entre dos personas del mismo sexo pese a que una resolución de la Corte Suprema de justicia les ampara, según informó el viernes el abogado de la pareja.
José Luis Márquez Saavedra, abogado de Víctor Fernando Urías Amparo y Víctor Manuel Aguirre Espinoza, presentó una denuncia contra el alcalde Jaime Rafael Díaz Ochoa, del conservador Partido de Acción Nacional, de dos funcionarios municipales y uno estatal por incumplimiento de sus funciones públicas.
Urías y Aguirre han intentado contraer matrimonio en Mexicali desde el 2013 en cuatro ocasiones. En la primera ocasión, el Registro Civil se negó a reconocer su derecho con el argumento de que la Constitución Mexicana precisa que la unión civil es solo entre un hombre y una mujer.


