- La imposición de nuevos gravámenes incrementa los costos para empresas de ambos países y amenaza con trasladarse a los consumidores.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó nuevamente la tensión con Canadá al acusar al gobierno de Mark Carney de pretender obtener ventajas económicas similares a las de un estado estadunidense sin incorporarse al país. La declaración ocurrió después del fracaso de las negociaciones comerciales entre ambos gobiernos y la entrada en vigor de nuevos aranceles estadunidenses a productos canadienses.
El desencuentro se produjo luego de que Washington aplicara un arancel de 50 por ciento a mercancías canadienses por unos 20 mil millones de dólares. Ottawa anunció que responderá con medidas equivalentes a partir del 8 de septiembre, dirigidas a diversos productos estadunidenses. El gobierno de Carney sostiene que las condiciones planteadas por Washington durante las negociaciones resultaron inaceptables y afectaban intereses económicos y comerciales de Canadá.
La nueva confrontación representa un deterioro en una relación comercial estrechamente integrada. Cerca de 75 por ciento de las exportaciones canadienses tienen como destino Estados Unidos, mientras el intercambio bilateral está vinculado a cadenas productivas de sectores como automotriz, energía, acero, alimentos y manufacturas. La imposición de nuevos gravámenes incrementa los costos para empresas de ambos países y amenaza con trasladarse a los consumidores.
El conflicto también pone bajo presión al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), vigente desde 2020 y considerado el marco principal para el comercio norteamericano. Las diferencias entre Washington y Ottawa forman parte de la revisión de la relación comercial de los tres países, mientras persisten desacuerdos sobre aranceles, reglas de origen y acceso a mercados.
Carney ha rechazado de manera reiterada la posibilidad de que Canadá se convierta en parte de Estados Unidos y ha colocado la defensa de la soberanía como uno de los ejes de su respuesta. En esta nueva etapa del conflicto, el primer ministro anunció medidas de reciprocidad y sostuvo que Ottawa buscará proteger sectores estratégicos frente a las restricciones estadunidenses.
Las declaraciones de Trump recuperan así una propuesta que ha planteado desde su regreso a la Casa Blanca: que Canadá se incorpore como el estado 51 de Estados Unidos. La idea ha sido rechazada por el gobierno canadiense y se mantiene como un punto de fricción adicional en una relación que enfrenta su mayor crisis comercial de los últimos años.









