Esta semana, el gobierno de Donald Trump dará a conocer las nuevas restricciones a las visas de turistas a mujeres embarazadas para impedir que viajen a Estados Unidos y que sus hijos nazcan con derecho a la nacionalidad estadounidense.
De esta manera, será más difícil para una mujer embarazada obtener una visa de turista. El proyecto de norma impone una dificultad adicional para obtener la visa: se debe convencer al funcionario consular de que se tiene otra razón legítima aparte para viajar a Estados Unidos.
La intención de la norma es “encarar los riesgos para la seguridad nacional y la policía asociados con el turismo de maternidad, incluida la actividad delictiva asociada con la industria del turismo de maternidad” – dijo un vocero del Departamento de Estado.
Aunque Trump haya logrado restringir la inmigración en todas sus formas, sigue existiendo una ley que lo molesta: según la Constitución, toda persona que nace en Estados Unidos es ciudadana. Ante esto, el presidente ha amenazado con ponerle fin, pero los estudiosos del tema y funcionarios del gobierno dicen que no es fácil.
Si bien se pueden regular las visas de turista para mujeres embarazadas, existen las interrogantes de cómo determinar si la mujer está realmente embarazada o si un agente fronterizo puede negar el ingreso a una mujer únicamente con sospechar que está embarazada.
Hasta ahora, los funcionarios consulares no han recibido instrucciones para preguntar a una mujer que solicita visa si está embarazada o si tiene la intención de estarlo, sin embargo, sí deberán determinar si la solicitante de visa viaja a Estados Unidos principalmente para dar a luz.
A esta práctica se le conoce como turismo de maternidad. Incluso, las empresas estadounidenses hacen publicidad y cobran hasta 80 mil dólares por servicios que incluyen hotel y atención médica.
Existen casos en que algunos operadores de agencias de turismo de maternidad han sido arrestados por fraude en la gestión de una visa o evasión impositiva. Sin embargo, viajar a Estados Unidos para dar a luz sigue siendo legal.
Por lo general, las mujeres que toman la decisión de dar a luz en ese país declaran abiertamente sus intenciones al solicitar la visa e incluso muestran contratos firmados con médicos y hospitales.
De acuerdo con el Centro de Estudios de Inmigración, se calcula que en 2012 unas 36.000 extranjeras dieron a luz en Estados Unidos y a continuación abandonaron el país.


