Las promesas incumplidas de gobiernos anteriores han afectado a todos. Un caso más es del Hospital de la Comunidad de Tlacoapa, en Guerrero, el cual, en 2013, fue devastado por las tormentas Ingrid y Manuel. Ante esto, en 2015 inició la construcción de un nuevo hospital; sin embargo, poco tiempo después la obra quedó abandonada.
El día hoy —ocho años después—, en atención a las instrucciones de López Obrador, el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) abrió las puertas de este hospital. Con su funcionamiento los pobladores de la región se verán beneficiados, pues tendrán acceso a servicios médicos.
La necesidad de resolver la falta de servicios de salud para los habitantes de esta zona, era imperante, pues entre Tlacoapa y Chilpancingo el tiempo de traslado es de 6 horas, esto dependiendo de las condiciones climáticas. Además, es de señalarse que esta región ha sido catalogada como una de las zonas más marginadas y de pobreza extrema en México,
Durante la obra no sólo se buscó concluir el hospital, sino agregarle equipamiento para otros servicios hospitalarios con el fin de brindar un servicio integral y evitar que los pacientes tengan que desplazarse a otros sitios.
Aquí los ciudadanos podrán acceder a consultas generales, servicios dentales, rayos X, laboratorios y farmacia. Además, se cuenta con una sala de cirugía, seis camas para hospitalización y una central de quipos y esterilización.


