En un escenario político acostumbrado al choque de colores, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió un mensaje que busca romper inercias: la gobernabilidad se construye con acuerdos, incluso con quienes militan en partidos distintos.
Durante la Mañanera del Pueblo de este miércoles 3 de septiembre, Sheinbaum aseguró que los gobernadores de oposición han mostrado disposición para coordinarse en los temas que más pesan en la vida nacional: la seguridad pública y el desarrollo económico.
“Sería absurdo pensar que un gobernador del PRI o del PAN no apoya a su propia población en materia de seguridad”, soltó con firmeza.
Seguridad y economía: donde no caben diferencias
La presidenta detalló que la colaboración entre la federación y los estados incluye:
- Estrategias conjuntas de seguridad, que abarcan desde operativos coordinados hasta intercambio de información.
- Impulso económico, con proyectos de inversión y obras públicas que no distinguen colores partidistas.
- Vínculos internacionales, sobre todo en la relación con Estados Unidos, donde el trabajo en bloque fortalece la posición de México.
Este reconocimiento a la cooperación contrasta con la actitud de dirigentes opositores como Alejandro Moreno y Lilly Téllez, a quienes acusó de impulsar una narrativa de “entreguismo” frente a Washington.
La batalla digital: mentiras con inteligencia artificial
Más allá de los acuerdos, Sheinbaum puso sobre la mesa un nuevo frente: la desinformación digital. Denunció que actores políticos han recurrido a herramientas de inteligencia artificial para fabricar mentiras y difundirlas en redes sociales con el fin de debilitar al gobierno.
El señalamiento conecta con un debate global: el poder de la IA como arma política para manipular percepciones y minar la confianza ciudadana.
Gobernabilidad sobre partidos
A pesar de los ataques, la mandataria insistió en que la relación institucional con los estados se mantiene sólida. Gobernar, dijo, requiere más que discursos partidistas: necesita coordinación pragmática para enfrentar los retos comunes.
El mensaje apunta a un liderazgo que busca mostrarse abierto al diálogo, pero sin titubeos frente a quienes, desde la oposición, intentan dañar la imagen del país en el extranjero.
Con ello, Sheinbaum traza una narrativa distinta: en medio de la polarización política, la estabilidad y la seguridad nacional dependen de acuerdos que no caben en el estrecho molde de los partidos.


