(27 de mayo, 2014).- Los numerosos votos que obtuvo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia, que obtuvo el opositor ultraderechista, Óscar Iván Zuluaga, sólo refleja que los habitantes de ese país no tomaron en consideración el pasado oscuro de Álvaro Uribe y sus “desprecio por las instituciones”, aseguró la periodista colombiana María Jimena Duzán, en su columna de la revista Semana, quien además desmenuza la perversa estrategia política seguida por el otrora mandatario, a base de mentiras.
Además de que el candidato presidencial fue lanzado gracias al movimiento creado por Uribe, Centro Democrático, éste representa una nueva versión del expresidente cafetero, pero una más radical que la mostrada cuando gobernó, asegura la también politóloga, pues ahora exhibe notalmente su rechazo a la justica, como lo mostró al indicar que tienen pruebas de que a la campaña de Juan Manuel Santos entró dinero del narcotráfico pero no mostrar las pruebas por su desconocimiento a la Fiscalía.
Para Duzán, las consideraciones más importantes que los votantes obviaron al momento de elegir a Zuluaga y darle posibilidades de ganar en la segunda vuelta, es que gran parte de sus colaboradores hayan estado en la cárcel o los hayan extraditado por nexos con el narco, o la reforma que aplicó a la Constitución para incluir la relección.
“Si fuera por la claridad de las ideas expuestas en los debates, Clara López debería haber sido la candidata, pero lastimosamente este país no está atrapado por las ideas sino asediado por una ultraderecha”, escribió la columnista, quien de igual forma se cuestiona qué le sucede a la sociedad colombiana, llena de gente “educada y pensante”, para votar por tal corriente política.
Su autorespuesta, radica en el método propagandístico utilizado por Uribe, conocido como “Gran mentira”, incluido en la autobiografía de Adolf Hitler, Mi Lucha, el cual consiste en difundir una y otra vez una mentira gigantesca para obtener una respuesta de las masas favorable a sus intenciones políticas.
Dicho método, estaría compuesto por tres grandes mentiras difundidas a cargo de Uribe: Santos llevará a Colombia al “Castro-Chavismo”; que está entregándole el país a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC); y que todas las investigaciones que la Fiscalía ha abierto contra su campaña, colaboradores o familiares, es un complot. Todas ellas llenas de especulaciones y derrumbarles con argumentos.
Ésta última, sería las más severa y peligrosa de todas, pues en caso de llegar Zuluaga al poder, la posibilidad de que el fiscal y los magistrados de la Corte sean removidos, y que el sistema de justicia sea restructurado a su antojo, con la agravante de utilizarse para ejecutar venganzas personales, así como para supeditar los contenidos periodísticos.
Por último y a manera de reflexión, Duzán insta a los colombianos a combatir la propaganda con ideas, ya que “el único antídoto para evitar que la ultaderecha se tome el poder es atreverse a pensar”, sentencia.


