Foto: NotiArandas
Por Ivonne Acuña Murillo
(28 de diciembre, 2013).- Cada vez que un gobierno emprende la reestructuración de algún ámbito de la vida político-social con la innegable, inobjetable e imponderable intención de favorecer a sus gobernados, no faltan las y los inconformes que desde su amargura, negativismo, pesimismo, postura catastrofista e inclinación constante a cuestionarlo todo lanzan una serie de críticas sin tomarse el tiempo de buscarle el “lado bueno” a tales medidas y sin hacer un mínimo esfuerzo por ver el vaso “medio lleno” en lugar de verlo “medio vacío”.
Para modificar esa malsana costumbre y abonar en sentido inverso el objetivo de este escrito es mostrar “las ventajas no consideradas” de las llamadas “reformas estructurales” aprobadas en el primer año del gobierno actual y la laboral dejada como herencia por la administración pasada, sí la de Calderón.
En primer lugar, cabe reconocer los enormes beneficios que la Reforma Laboral ha aportado a mexicanas y mexicanos en edad de trabajar. Por un lado, es una ventaja que la ley reconozca la posibilidad de que se te pague lo mismo por una jornada de 8 horas que por una hora. Así, si tu patrón decide que cubras jornadas de 8 horas por un salario mínimo en lugar de pagarte lo mismo por una hora de trabajo eso te coloca en calidad de trabajador de “tiempo completo” y no en la categoría menor de “empleado por horas. Pero si por el contrario te contrata por horas, podrás disponer del resto del día o días para hacer lo que quieras: dormir, hacer ejercicio, visitar a tus amistades, leer, escribir un libro, cocinar lo que te gusta, hacer yoga o meditación trascendental. ¡Piénsalo, las posibilidades son infinitas!
En segundo lugar, cuando ganas poco y no te alcanza el dinero para comprar suficiente comida, seguro tú y tus familiares bajarán de peso sin tener que hacer odiosos y pesados ejercicios. Esta medida se verá reforzada por la Reforma Fiscal, a partir de la cual se gravan los chicles y las bebidas azucaradas y de paso el alimento para mascotas, medida súper necesaria pues las personas con sobrepeso, “coman o no”, suelen hacer engordar también a sus mascotas. Más aún, cuando gracias a la Reforma Energética, los precios de los combustibles y la luz suban, gracias a que te serán ofrecidos ya no por el gobierno sino por empresas particulares que suelen cobrar en México lo que les da la gana por sus servicios -al igual que ocurre hoy con la telefonía y los servicios bancarios- podrás quemar más calorías cuando te bañes con agua fría, cocines con carbón o comas comida cruda –en caso de tenerla-, más sana según los expertos nutriólogos y te duermas como las gallinas, en cuanto el sol se oculte, pues con la luz eléctrica “cortada” no tendrás muchas cosas que hacer. ¡Eso es visión!
En tercer lugar, cuando te contratan para entrenamiento o de manera temporal y luego no te renuevan el contrato o te corren, como y cuando les da la gana, eso sí amparados por las leyes laborales, no pienses que abusan de ti; por el contrario, buscan que explores tus múltiples potencialidades y explores ese universo de posibilidades que hay en ti y aún no descubres. En la misma dirección, cuando crees que se te cierran las puertas y no puedes hacer una larga carrera en una empresa, se te está dando la oportunidad de modernízate y ponerte al día para que no vivas como tus “viejos”. ¡Olvídalo!, la moda ahora es ser freelance, eventual, subcontratado, desempleado creativo, empleado precario y demás inventos geniales.
En cuarto lugar, otras ventajas que seguro no estás considerando son: Al trabajar desde tu casa tienes la oportunidad de estar más pendiente de tu familia, sin importar que tengas que correr con los gastos de luz, agua, renta, desgaste del equipo, papel y jabón de baño y ahorrárselos al empresario que sólo obtendrá las ganancias de tu trabajo sin tener que pagar por el costo que genera el trabajo que tú realizas. ¡Pecata minuta¡ Cuando te corren no es porque tú y tu trabajo resulten superfluos sino que tu patrón reconoce en ti virtudes que no puede pagar por lo que te da la oportunidad de venderlas a quien si pueda hacerlo. Cuando firmas contratos por 28 días con renuncia en blanco incluida, te evitas el papeleo que supone una liquidación por varios años de derechos adquiridos. El que no cuentes con derechos laborales como antigüedad, servicio médico, vacaciones o jubilación, te da la ventaja de ir por la vida sin pesadas mochilas llenas de compromisos burocráticos y papeles y copias y comprobantes. ¡Ay qué fastidio¡
Cuando te despiden por correo certificado o a través de un “mensajito de texto” te evitan levantarte temprano y cruzar la ciudad, por lo menos el día de tu despido y, por añadidura, en tu ex empresa seguramente te ahorrarán el trabajo de recoger tus cosas pues con toda seguridad las encontrarás bien dispuestas en una caja a la puerta de ésta. Y si las tiran a la basura, pues igual ya no tendrás que hacerlo. ¡Eso se llama reforma administrativa!
En quinto lugar, no entender en qué consisten las Reformas Fiscal, Energética y Política tiene sus ventajas: primero, se evita el estrés de saber lo que provocarán dichas reformas en materia de bienestar social y participación política; segundo, si como dijo en 1934 Samuel Ramos, los mexicanos no tienen una visión sobre el futuro porque viven en el aquí y el ahora, no hay necesidad de cambiar justo ahora esa sana costumbre de no pensar en lo que viene, eso déjalo a los políticos que seguro, seguro, seguro, te representan; tercero, si no entiendes lo que implican dichas reformas no hay necesidad de perder el tiempo buscando información, mejor mata el tiempo haciendo algo más divertido. Date cuenta que el gobierno complica los datos exactamente para que no entiendas pues de lo que se trata es proteger el uso de tu tiempo libre para que realices cosas que “sí” importan. ¡Arriba el tiempo libre¡
En sexto lugar, la Reforma Política y la transformación del IFE (Instituto Federal Electoral) en INE (Instituto Nacional Electoral), te evitará la penosa necesidad de elegir a quien ha de gobernarte ya que los partidos políticos lo harán por ti. La gran ventaja es que ellos sí conocen a sus candidatos y tú no, así que agradece su buena disposición al ahorrarte el trabajo de acusarlos de fraude, de pedir recuento “voto por voto, casilla por casilla” o de ir a plantarte a Reforma, el Zócalo, el Monumento a la Revolución o algún otro lugar público. Igualmente, ya no habrá necesidad de que te macaneen los granaderos ni te agredan con sus bien dispuestos escudos. ¡Vivan la democracia representativa y la libertad de expresión¡
En séptimo lugar, si las Reformas Laboral, Fiscal, Energética y Política permiten formalizar la inseguridad, la precariedad, la eventualidad en el empleo, el desempleo, el agotamiento de los recursos naturales, la contaminación, la violencia, el aumento de la desintegración social ¿Por qué preocuparse? ¿Quién en su sano juicio quisiera tener asegurada la vida, su futuro y el de su familia, cuando en cambio puede vivir la aventura de la incertidumbre, la mendicidad y el abandono, el no saber si podrá conseguir trabajo, si de tenerlo durará en él, si lo que pagan le alcanzará o no para ahorrar y formarse un patrimonio? ¿Quién quiere ver a sus hijos e hijas y nietos y nietas ante el aburrimiento de una vida segura? ¿Por qué no darles la oportunidad de abrir sus mentes a nuevas posibilidades como el narco, la delincuencia organizada, la mendicidad, la prostitución, etcétera? De nuevo las oportunidades son innumerables.
En octavo lugar, si las Reforma Estructurales cancelan los derechos logrados después de más de un siglo de lucha, con toda seguridad es porque nuestros lúcidos y desinteresados gobernantes inaugurarán una nueva generación de derechos como: el derecho al paro creativo; el derecho de las y los jóvenes a ser “Ni-nis”; el derecho de la tercera o cuarta edad al desamparo y la precariedad; el derecho a compartir las ganancias de PEMEX con las grandes compañías petroleras; el derecho a bajar de peso gracias a los impuestos a ciertos alimentos y el alza en los energéticos; el derecho a no malgastar tu dinero gracias al cobro de impuestos inequitativos; el derecho a recibir una educación de “calidad” sin que se reformen el proyecto general de educación, los programas educativos ni los contenidos de las materias, basta con que corran a las y los “beligerantes” profesores de la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación) y los sustituyan por los “incondicionales” del SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación); el derecho de nuestra generación a añorar los beneficios obtenidos por nuestros padres y madres y a contemplar las carencias de nuestros hijos e hijas; el derecho a una vida abierta a la incertidumbre; el derecho de los jóvenes a vivir en desamparo olvidados por el Estado y por la sociedad; el derecho a que “otros” decidan por ti quien ha de gobernarte; el derecho a no ser consultado en temas de interés general; el derecho al vaciamiento del futuro.
Finalmente, sólo piensa en todo el tiempo libre que te dejarán estas reformas para llevar una vida libre de preocupaciones con un país en el que, como una casa vacía, puedes dejar las puertas y ventanas abiertas sin preocuparte por lo que se robarán cuando ya se hayan robado todo. La lista de las ventajas que dichas reformas te traerán es infinita, sólo es cosa de echarle imaginación y agradecer todo lo que el gobierno, los políticos y los grandes empresarios quieren para ti y no ser ingrato, ingrata.
En fin, sólo hay que dar vuelo a la imaginación para encontrar todas las ventajas que las nuevas reformas traerán a nuestras vidas para dejar de ser las personas inconformes, pesimistas y desagradecidas que solemos ser. Pero, si al final de este escrito has creído todo o una pequeña parte de lo que se dijo arriba sólo basta decirte: ¡Inocente palomita que te has dejado engañar¡ ¡Feliz 28 de diciembre!


