- El caso se suma a una serie de cancelaciones de visas dirigidas contra funcionarios mexicanos
La administración de Donald Trump ha convertido la política de visas en uno de los instrumentos utilizados por Washington para ejercer presión sobre gobiernos y figuras políticas de América Latina, de acuerdo con un reporte de The New York Times retomado por La Razón. Las cancelaciones han alcanzado a funcionarios, políticos y otras figuras públicas de distintos países, en un contexto marcado por las prioridades de seguridad, migración y combate al narcotráfico de Estados Unidos.
El mecanismo ha cobrado relevancia en México luego de que el gobierno estadounidense revocara la visa de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. La medida fue denunciada públicamente por el político, quien atribuyó la decisión a funcionarios del gobierno de Trump. La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó que Estados Unidos intervenga en asuntos políticos mexicanos y señaló que no existe, hasta ahora, una investigación conocida en México contra López Beltrán.
El caso se suma a una serie de cancelaciones de visas dirigidas contra funcionarios mexicanos. Reuters reportó en octubre de 2025 que Estados Unidos había retirado los permisos de ingreso a por lo menos 50 políticos y servidores públicos de México, como parte de la estrategia estadounidense contra organizaciones criminales y sus presuntos vínculos con autoridades.
La práctica no se limita a México. En Costa Rica, por ejemplo, Washington ha revocado visas de figuras políticas y judiciales, mientras que en otros países latinoamericanos las decisiones también han alcanzado a personas consideradas críticas de determinadas políticas estadounidenses. En abril de 2025, incluso el expresidente costarricense y Premio Nobel de la Paz Óscar Arias informó que Estados Unidos había cancelado su visa.
El Departamento de Estado ha ampliado además el número de cancelaciones de visas durante el segundo mandato de Trump. De acuerdo con información difundida esta semana, más de 175 mil visas fueron canceladas desde el regreso del mandatario a la Casa Blanca, frente a una cifra considerablemente menor durante el último año de la administración de Joe Biden. Entre las razones señaladas por Washington figuran delitos, infracciones migratorias, amenazas a la seguridad nacional y determinadas actividades políticas.
La utilización de las visas ocurre mientras Estados Unidos intensifica su política hacia América Latina y busca que los gobiernos de la región colaboren con sus objetivos en materia de migración, seguridad y combate al tráfico de drogas. En México, las recientes cancelaciones han abierto un nuevo punto de tensión en la relación bilateral.









