Bajo la consigna “No más”, cientos de productores agrícolas, integrantes de sindicatos y diversas organizaciones sociales tomaron las principales vialidades de la capital zacatecana este lunes. Esto ocurre luego de que el gobierno federal llamara al diálogo durante el fin de semana.
La movilización surge como respuesta a los actos de represión registrados el pasado sábado por parte del gobierno local, cuando fuerzas estatales dispersaron una protesta que buscaba impedir un concierto gubernamental por el Día de las Madres.
La columna de manifestantes, que incluyó la participación de decenas de tractores, partió desde las instalaciones de la Facultad de Ingeniería. El contingente avanzó sobre el bulevar Metropolitano, provocando cierres a la circulación, con destino final en la Plaza de Armas, frente a la sede del Poder Ejecutivo.
Cuestionan el gasto estatal
Más allá del rechazo a la violencia policial del fin de semana, el sector campesino llevó al centro de la capital una demanda histórica que, manifiestan, no ha encontrado solución: la crisis en el campo zacatecano.
Si bien el gobierno federal ha llevado a cabo acopio históricos a través de Alimentación para el Bienestar, los productores de frijol demandan urgentemente mejores precios de garantía y condiciones de compra dignas, denunciando que los esquemas actuales los mantienen en la precariedad.
A la marcha se sumaron sindicatos y colectivos ciudadanos, quienes condenaron que el gobierno estatal priorice el gasto en eventos masivos de entretenimiento antes que atender las necesidades básicas de los trabajadores y el sector agrario.
La tensión escaló el pasado sábado cuando los manifestantes intentaron boicotear el festejo organizado por el Gobierno del Estado. La intervención de las autoridades para garantizar la realización del concierto fue calificada por los organizadores de la marcha como un acto autoritario que privilegió la imagen política sobre el diálogo social.
Hasta el momento, los manifestantes permanecen en el primer cuadro de la ciudad, advirtiendo que no se retirarán hasta obtener una mesa de negociación directa con las autoridades estatales que garantice tanto el respeto a su derecho a la protesta como soluciones reales para la comercialización de sus cosechas.


