(02 de febrero, 2015).- La Comisión Interamericana de Derechos humanos (CIDH), dio la orden al Estado mexicano para que se brinden las garantías necesarias de protección a la ex comandante de la policía comunitaria de Guerrero, Nestora Salgado, recluida en el penal de máxima seguridad de Nayarit.
El organismo internacional, demandó que la integridad física de Salgado podría estar en situación de riesgo, debido a que “sus actuales problemas de salud” no se están atendiendo de manera adecuada.
Al respecto Alejandra Gonza, abogada de Nestora en Estados Unidos, comentó que la CIDH dictó la orden el pasado 28 de enero, en donde mandataba al gobierno mexicano a implementar medidas cautelares y de protección a la comandante; esto después de presentar argumentos de hecho y de derecho que permitieron a la comisión determinar el estado de riesgo en el que vive Nestora en el penal de Nayarit.
La jurista, añadió que Nestora se encuentra en una situación de gravedad considerable, en donde se han presentado consecuencias importantes como la pérdida de movilidad de sus extremidades. Comentó que para lograr la participación de la CIDH en el caso, tuvieron que pasar diversos procesos para la comprobación de elementos que demostraran la situación precaria en que vive.
De igual forma, habló de la urgencia por atender la salud de la comandante e indicó que la CIDH ha establecido la necesidad de proporcionarle a Salgado un médico de elección independiente. Asimismo, demandó la restricción impuestas por las autoridades del penal para llevar a cabo audiencias con su abogado, a lo cual explicó que sólo le dan 45 minutos por visita.
Recordó que la detención de Nestora Salgado es un caso particular, en el cual se ve involucrado una aprehensión ilegal y diversas arbitrariedades cometidas por las fuerzas castrenses. “A Nestora la trasladaron a Acapulco y de ahí la mandaron a Nayarit. Al llegar a esta entidad se le aísla, se le restringe la interacción con su familia, no se le permite la comunicación con su abogado y desde su detención se le considera culpable”, comenta.
Argumentó, que aunque aún no es condenada por ningún delito, a Salgado se le ha dado el trato de presa de alta peligrosidad, posición que la obliga a permanecer en una celda casi las 24 horas del día. Afirmó que esta clase de acciones se alinean a un patrón de criminalización en contra de la comandante, utilizado con aquellos que poseen liderazgo social.


