50 países negocian en secreto comercialización de servicios públicos: WikiLeaks

- Anuncio -

(20 de junio, 2014).- Un acuerdo internacional entre 50 países, incluido México, y que es negociado en las sombras desde 2012 por iniciativa de Estados Unidos, podría abrir al sector privado internacional la prestación de servicios como los de telecomunicaciones, de agua, médicos y financieros, con la agravante de que si se logra establecer, los gobiernos no podrían volver a ofrecerlos públicamente.

Un documento actualizado en abril pasado, referente a las negociaciones del llamado Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA, por sus siglas en inglés), fue otorgado por el sitio Wikileaks de Julian Assange al diario mexicano La Jornada, y hace explicita referencia a los servicios financieros.

De acuerdo a la red Internacional de Servicios Públicos (PSI, por sus siglas en inglés), las pláticas internacionales, van encaminadas principalmente a comercializar los servicios que (excluyendo los financieros) en cierta medida, el gobierno ofrece públicamente a la población.

Los países inmersos en el TISA son Australia, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Hong Kong, Islandia, Israel, Japón, Liechtenstein, México, Noruega, Nueva Zelanda, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Corea del Sur, Suiza, Taiwán, Turquía y la Unión Europea (conformada por 28 Estados).Éste grupo ejecuta dos tercios de comercio mundial, cuyo 90 por ciento del valor, se refiere precisamente a la comercialización de servicios entre las naciones desarrolladas.

Entre los rubros que el TISA pretende comercializar con capital privado e internacional están los transfronterizos (telemedicina, educación a distancia o apuestas por Internet); consumos de turismo o turismo médico en el extranjero; Inversión extranjera directa (establecimiento de una sucursal de un banco en otro país, suministro de agua o servicios de energía por una multinacional); y movimiento temporal de personas (enfermeras, empleados de hogar o ejecutivos que salen temporalmente a prestar servicios).

En cuanto a la oferta de servicios financieros, PSI explica que con el TISA, aquellos Estados participantes deberán otorgar un trato de nacional a las empresas foráneas que igualmente estén en el acuerdo, así como comprometerse a luchar contra los monopolios en sus mercados. Asimismo, todos los países se tienen que asegurar de que los ofertantes financieros extranjeros reciban un trato preferencial cuando se dispongan a adquirir otras compañías de servicios financieros.

Para el PSI, resulta increíble que en medio de la crisis económica mundial, el TISA pretenda “desregular” los mercados financieros, toda vez que grandes empresarios están involucrados en las negociaciones.

Funcionarios argumentan mejorar mercados

El TISA tuvo su origen en la intención de ministros y secretarios mundiales por apresurar la liberación del mercado y cumplir con la llamada “Ronda de Doha”, la cual fue anunciada desde 2011 al final de la conferencia magisterial de la  Organización Mundial de Comercio (OMC). Las negociaciones que aún siguen su curso, también buscan definir su vínculo legal con la OMC, pues se han realizado por otro lado.

Según la Secretaría de Economía, misma que confirmó participación mexicana en TISA, en caso de concretarse la iniciativa, se generarían mejores condiciones para ingresar al mercado internacional, independientemente de lo que dicte la OMC.

Por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que ha participado con asesoría del Banco de México, explicó que ellos se centran en el todavía prematuro Anexo de Servicios Financieros, desde donde nuestro país busca, entre otras cosas, engrosar la inversión extranjera a los servicios financieros nacionales.

Consecuencias negativas

El hecho de permitir que empresas privadas trabajen con menores restricciones, gracias al TISA, podría arrojar “consecuencias negativas para naciones pobres y dependientes como la nuestra”, menciona en su editorial de hoy, La Jornada donde además resalta el proceso de fuerte apertura mercantil que ha sufrido México con enormes efectos económicos y sociales.

Estas nuevas disposiciones, tal como refieren, además de empeorar la precariedad vivida en la economía nacional, dañaría todavía más las difíciles condiciones con que se desarrolla el campo y las industrias, sin dejar de lado la pérdida de control que el Estado tendría en sectores como salud y de servicios hidráulicos, los cuales no deberían tener el propósito comercial como el prioritario.

Por otra parte, La Jornada critica la “forma opaca” en que las negociaciones del TISA se han desarrollado, en secrecía para la sociedad civil, pues tales acciones reflejan “mala conciencia de los gobiernos involucrados” que temen el rechazo de las medidas que planean. En cuanto al gobierno mexicano, afirman que es su obligación rendir cuentas a la población de forma transparente.

Luego de iniciar las conversaciones en 2012, el TISA tuvo su más reciente congregación del pasado 28 de abril al 2 de mayo en Ginebra, Suiza; posteriormente se darán cita del 23 al 27 de junio igualmente en el país europeo, siempre ajenos a las estipulaciones del OMC. La última reunión del TISA está programada para el 6 de octubre próximo, aunque no se sabe el estatus de las negociaciones.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER