- La Presidenta Claudia Sheinbaum exhibe críticas “por oleadas” de la comentocracia y contrapone su realidad virtual con las encuestas: pese a la andanada mediática, registra entre 68 y 70% de aprobación
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo puso bajo la lupa la peculiar sincronía de sus críticos en medios: aseguró que 99% de la comentocracia termina opinando exactamente lo mismo, las descalificaciones aparecen “por oleadas” y, cuando falta información, incluso se inventan versiones. La coincidencia le pareció suficiente para lanzar una ironía desde Palacio Nacional: “Tienen un chat yo creo donde se informan”.
El señalamiento surgió después de que circulara en redes sociales una versión según la cual la mandataria habría sufrido una “crisis nerviosa” antes de presentar su Segundo Informe de Gobierno. Sheinbaum rechazó el relato y aseguró que su primera reacción al conocerlo fue reírse, pero utilizó el episodio para cuestionar un fenómeno más amplio: la construcción mediática de una imagen del país que, afirmó, termina chocando con lo que muestran las encuestas de aprobación presidencial.
“La línea va por aquí”: Sheinbaum ironiza sobre críticas en serie
Más que detenerse únicamente en la información falsa sobre su estado previo al Informe, la Presidenta apuntó hacia la uniformidad con la que, a su juicio, determinados comentaristas reaccionan ante las decisiones de su gobierno.
No importa cuál sea la decisión, planteó: las críticas cambian de argumento, pero prácticamente nunca de dirección.
“Me llama la atención, primero lo que dicen todos, porque es por oleadas (…) Si hago A, porque hice A, si hago B, porque hice B, lo que llama la atención es que del 100% de los comentócratas, el 99% opinan exactamente lo mismo ¿No se les hace raro? Tienen un chat yo creo donde se informan: ‘la línea va por aquí, la línea va por allá’. Y bueno, si no tienen información inventan”, señaló.
Con esa ironía, Sheinbaum cuestionó que opiniones supuestamente independientes terminen coincidiendo casi por completo, tanto en los temas seleccionados como en el sentido de las críticas dirigidas contra su administración.
La mandataria añadió que algunos medios que publican constantemente información negativa sobre su gobierno ni siquiera reportaron la presentación de su Segundo Informe, pese a tratarse de uno de los principales acontecimientos políticos de su administración.
Sheinbaum pone otro número sobre la mesa: sólo 4 o 5% serían espacios plurales
La crítica presidencial se extendió hacia la composición de los espacios de análisis en radio y televisión. De acuerdo con Sheinbaum, apenas 4 o 5% de esos programas son plurales, entendiendo por ello aquellos donde tienen cabida posiciones provenientes de diferentes puntos del espectro político.
El resto, sostuvo, forma parte de un entorno informativo donde predominan narrativas similares y una exposición reiterada de las mismas críticas, algo que la Presidenta contrastó directamente con los niveles de respaldo ciudadano registrados por diferentes mediciones.
Porque mientras, según su diagnóstico, 99% de la comentocracia coincide en sus cuestionamientos, la percepción reflejada en las encuestas camina en sentido distinto.
“Es así la andanada y luego salimos en las encuestas con 68, 69 o 70% de aprobación”, dijo.
El contraste fue uno de los puntos centrales de su argumento: una intensa ofensiva mediática frente a niveles de aprobación que se mantienen alrededor de siete de cada diez personas, de acuerdo con las cifras mencionadas por la propia mandataria.
Dos Méxicos en disputa: el de la comentocracia y el de las encuestas
Sheinbaum sostuvo que esa diferencia ha terminado por construir dos representaciones completamente distintas de México.
Por un lado, ubicó una realidad producida y reproducida desde espacios mediáticos y determinadas dinámicas en redes sociales; por el otro, colocó la experiencia cotidiana de la población y los resultados que, aseguró, aparecen consistentemente en las mediciones de opinión pública.
“Una, es completamente virtual y está en la cabeza de un grupo de personas y la otra es la que se vive todos los días y se muestra en encuestas (…) Es la gran mayoría de los medios y la construcción que se hace en las redes a partir de los mecanismos que hemos platicado, quieren mostrar una realidad en México que no tiene nada de verdad”, señaló.
Para la Presidenta, esa distancia ayuda a explicar por qué la cobertura crítica y los niveles de aprobación pueden moverse simultáneamente en direcciones opuestas: mientras buena parte de los espacios de opinión mantiene una lectura negativa de su administración, las mediciones citadas por ella colocan su respaldo entre 68 y 70%.
La polémica por la supuesta “crisis nerviosa” terminó así convertida en munición para que Sheinbaum cuestionara a sus críticos: 99% opinando prácticamente lo mismo, apenas 4 o 5% de espacios que considera plurales y una “andanada” que, pese a su intensidad, convive con una aprobación cercana al 70%. Para la mandataria, ahí está la distancia entre la realidad que atribuye a la comentocracia y la que asegura que muestran las encuestas.









