(6 de agosto, 2014).- “Pienso que una nueva y repugnante forma de fascismo está surgiendo con notable fuerza en este momento de la historia humana, en el que más de siete mil millones de habitantes se esfuerzan por la propia supervivencia”, escribió este martes Fidel Castro a propósito de los ataques del gobierno israelí en la Franja de Gaza.
Son varias las voces internacionales que se han condenado los ataques en contra de los palestinos, que tras un mes de ataques, han dejado un saldo de mil 875 de ellos sin vida de los cuales 430 son niños y adolescentes, 243 mujeres mientras del lado israelí hasta ahora son 64 soldados y tres civiles.
El mensaje de Fidel Castro es contundente. “El genocidio de los nazis contra los judíos cosechó el odio de todos los pueblos de la tierra. ¿Por qué cree el gobierno de ese país que el mundo será insensible a este macabro genocidio que hoy se está cometiendo contra el pueblo palestino? ¿Acaso se espera que ignore cuánto hay de complicidad por parte del imperio norteamericano en esta desvergonzada masacre?”
Por su parte, para el escritor, periodista e intelectual Noam Chomsky, se trata de algo simple, Israel busca “volver, a la chita callando, a la norma”, razón por la cual, el periodista Robert Fisk precisa la importancia que hoy tiene que la verdad sobre el genocidio en Palestina, no pueda ocultarse.
“Disfracen la situación todo lo que quieran, pero la verdad duele. El mundo comienza a volverse contra Israel”, escribió Fisk enfatizando la manera gráfica en que se ha cubierto “el actual baño de sangre en Gaza”, generando un público lector y televidente enardecida por los crímenes de guerra cometidos contra mujeres y niños en el lugar.
En Cisjordania, a decir de Chomsky, Israel busca continuar con la construcción ilegal de colonias e infraestructura para poder integrar a su territorio cualquier cosa que pueda ser de valor, mientras confina a los palestinos en cantones inviables a costa de la represión y violencia.
En el caso de Gaza, “la norma es una existencia miserable bajo un sitio cruel y destructivo, que Israel administra para permitir apenas la subsistencia, pero nada más”.
El profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Masachussets en Cabdridge, comparó la poca atención que tuvo un mes antes de los bombardeos, la muerte de dos adolescentes Palestinos en la misma zona donde fueron asesinados los tres jóvenes de la comunidad de Cisjordania actualmente ocupada. Poca atención “entendible”, al tratarse, lo define Chomsky, de una “rutina”.
Con críticas también a Hamas, a crítica internacional ha tratado de dimensionar la desproporcional intervención de Israel en Palestina.
“Ahora que ya estamos totalmente del lado de la verdad, sí, Hamas es un movimiento corrupto, cínico, implacable. La mayoría de sus ‘voceros’ son tan estúpidos, tan incoherentes, tan propensos a berrear insultos a todo volumen, que han sido más eficaces en volver el mundo en contra de Hamas que el gentil -vocero israelí- Mark Regev”, escribió en una columna de opinión Fisk.
Para Chomsky en enero del 2006, los palestinos cometieron un crimen grave: “votaron por quien no debían en una elección libre cuidadosamente vigilada, y entregaron el control del parlamento a Hamas”, no obstante, los líderes de Hamas han dejado en claro en repetidas ocasiones que aceptarían una solución de dos estados, recuerda el escritor.
“En contraste, Israel, fuera de unas cuantas palabras vanas, está dedicado a la destrucción de Palestina, y se aplica en ese cometido”.
Si bien funcionarios israelíes, señala Chomsky, exaltan la humanidad del que llaman el ejército más ético del mundo “que informa a los habitantes de que sus hogares serán bombardeados, práctica que es sadismo disfrazado santurronamente de piedad, en palabras de la periodista israelí Amira Hass: Un mensaje grabado demanda a cientos de miles de personas que dejen sus hogares ya elegidos como blancos, por otro lugar igualmente peligroso ubicado a 10 kilómetros de distancia”.
El lingüista señala el gran impacto que tendría si Estados Unidos decidiera unirse al mundo, mientras el académico y periodista, Adolfo Gilly, a través de una carta del israelí Michel Warschawski, defensor de palestinos, recuerda que el peligro que hoy sufre palestina, puede suceder en México.
“Cuando Estados Unidos de América, como potencia bélica en pie de guerra (porque así está aunque la guerra no estalle), no tiene seguridad sobre el petróleo, los minerales y los recursos estratégicos de otros continentes, el gobierno de México con sus aliados de diversos colores y matices, acaba de cederle el acceso y la propiedad sobre los recursos estratégicos del territorio al otro lado de su frontera sur, el territorio de los Estados Unidos Mexicanos”, haciendo referencia a la recién aprobada reforma energética.
Mientras se desenvuelve la guerra y la masacre del ejército de Israel, Avanzada de Estados Unidos y del Pentágono contra la población de Gaza, Gilly señala: “¿Entonces qué? En estos marcos mexicanos habrá que pensar las resonancias y consecuencias de la tragedia que por allá sucede y comprender la valentía y determinación de quienes allá mismo la enfrentan”.


